Escrito por Asesores: Arturo Roizblatt psiquiatra y Raquel Rubio mediadora., Magaly Arenas / Nº 99 /  01 January 2004
Quiero salvar mi matrimonio

Como en un mar revuelto, muchos matrimonios ven negros nubarrones en su horizonte y otros notan que empiezan a zozobrar. Conozca los salvavidas matrimoniales que existen para reflotar su amor y llevarlo a buen puerto.

Los seres humanos somos, a lo menos, curiosos. Lo más relevante para la vida personal, como son los afectos, los descuidamos; aseguramos el auto y la casa y no nos preocupamos de asegurar nuestro matrimonio. Si fuéramos tan previsores con nuestra vida conyugal como lo somos con nuestra vida material, muchos matrimonios no fracasarían.

Ese seguro matrimonial se encuentra fundamentalmente en dos áreas: en aprender a usar herramientas que ayuden a un mejor entendimiento y sobre todo en tener siempre presente ese amor particular y único que nos hizo casarnos con ese marido o esa esposa y no con otro.
Pero si un matrimonio chileno hoy se siente en crisis, tiene que saber que hay muchos salvavidas, programas y personas dispuestas a ayudarlos a redescubrir ese amor inicial que los llevó a querer estar juntos toda la vida.

El psiquiatra Arturo Roizblatt tiene amplia experiencia en este campo y puede señalar con seguridad que “no obstante todo lo deteriorado que se aprecie un matrimonio, sí se puede revertir ese proceso en la medida en que exista la capacidad y voluntad para esforzarse y actuar en ello”. Conclusión con la que concuerdan todos quienes participan en programas de ayuda a matrimonios.

Aseguran que tampoco importa cuánto tiempo se haya estado alejado: la experiencia confirma que el amor no tiene tiempo. Muchos matrimonios han vuelto a reunirse luego de pasar varios años separados, porque aprendieron el uso de técnicas que antes no tenían y que les han permitido vivir un matrimonio sano y feliz.

“Recuerdo que cuando me separé hablé con mucha gente que se hallaba en las mismas condiciones y no encontré a ninguno, ni uno solo, contento de haberlo hecho, todos estaban arrepentidos. Es que en verdad te afecta mucho. Por eso creo que lo primero es tomárselo con calma, es una decisión que afectará a muchas personas, partiendo por uno mismo”. Esta es la primera recomendación que haría Juan Carlos Camus, quien estuvo casi tres años separado y que ahora lleva 4 años reencontrado con su señora, a quienes se les cruce por la cabeza la idea de tomar esa decisión.

Pareciera que sólo se valora lo que es tener un buen matrimonio cuando se siente que éste está en peligro, cuando se cree que es demasiado tarde para recuperarlo. Según los especialistas en problemas matrimoniales, la realidad muestra que nunca es demasiado tarde. Que lo único necesario es querer, porque aunque parezca un cliché, “amar es una decisión”. Precisamente es esa frase la que se ha convertido en el lema fundamental para quienes trabajan con matrimonios que enfrentan problemas, atraviesan crisis o están separados o en vías de hacerlo. A la pregunta de por qué el sí inicial prometido se vuelve tan débil al punto de romperse, los expertos señalan que hay que estar atentos en la vida diaria, porque puede desaparecer todo lo bueno e importante que tiene una relación matrimonial. “Es muy curioso, pero cuando las parejas se casan llegan llenas de amor, de espiritualidad, pero empieza a entrar a su casa mucha basura material, en tanto que por la ventana va saliendo el amor. Al final, se llenan de cosas y todo lo que valía se fue”. Así grafica Eduardo Purcell, coordinador de Retrouvaille, la situación de algunos matrimonios con problemas.

Dedicado a guiar a matrimonios desde hace 26 años, el padre Eduardo Villagrán agrega que “el matrimonio es una tremenda improvisación. Tienen todo preparado, pero menos lo más importante: a ellos mismos”. Por esto es la urgencia de que las parejas se preparen y eduquen en el tema. “La sociedad está llena de mitos que sólo generan falsas expectativas -afirma Raquel Rubio, mediadora y especialista en el tema familiar-. Por ejemplo, se habla de la media naranja y eso no existe, es otro mito, se trata de dos individualidades con su propia biografía que incluye también sus propias yayitas”.

“Mucha gente -agrega Raquel Rubio– se plantea esto como en los cuentos: se casaron y vivieron felices para siempre. Lo cierto es que el amor conyugal se desarrolla, se perfecciona y también se restaura. Es decir, durante la existencia se vivirán momentos de gran encuentro conyugal, de mucha intimidad, pero también de soledad y desnutrición matrimonial. Entonces hay que restaurar esa relación en la habitualidad. Cada día yo modifico mi conducta, hago hábito, costumbre y la vuelvo virtud. El tiempo de restauración dependerá de la herida”.

Los matrimonios también deben saber que no por discutir o tener algunas diferencias, están en crisis. “Vivir una crisis es algo natural dentro de la vida, -explica Raquel Rubio-. Pasar de una etapa a otra de la vida implica crisis, no hay que asustarse. En la vida conyugal necesariamente hay conflictos normales. De hecho, pasar de no vivir a vivir juntos hay un mundo de diferencia porque se comienza a convivir desde la materialidad y no sólo desde los afectos”.

Contrario a la creencia más extendida, los matrimonios no se separan por la aparición de un tercero, sino por la monotonía que va distanciando poco a poco a la pareja o por conflictos personales no resueltos en los que se culpa al otro.

DECÁLOGO DEL MATRIMONIO FELIZ
♦ Nunca estar enojados los dos a la vez.
♦ No gritarse, a no ser que la casa se incendie.
♦ Si uno de los dos debe ganar una discusión, deja que sea el otro.
♦ Si tienes que criticar, hazlo con amor y delicadeza.
♦ Nunca menciones errores del pasado.
♦ Olvídate del mundo entero antes que de tu pareja.
♦ Nunca irse a dormir sin haber hecho las paces por una discusión.
♦ Al menos una vez al día, hazle un comentario amable o ten un gesto de amor.
♦ Cuando te hayas equivocado, admítelo y pide perdón. Si se equivoca, perdónale.
♦ Se necesitan dos para una pelea, y quien no tiene la razón es normalmente el que más habla.

CONOCER PARA PREVENIR

La evolución de la vida matrimonial ha sido ampliamente estudiada, y por eso Raquel Rubio aconseja asistir a cursos, charlas, leer buenos libros que ayuden a conocer las etapas de las parejas y a ver que las dificultades son bastante universales y que tienen soluciones que ya han sido exitosas para otros.

Hay que saber, por ejemplo, que hay dos períodos críticos para todas las parejas. El primero se produce durante los siete primeros años de matrimonio. El segundo es en la mitad de la vida, cuando el primer hijo cumple los 14 años. Aquí se encuentra el momento de satisfacción matrimonial más bajo, dicen los especialistas.Otros datos que hay que conocer es que las causas de divorcio, señaladas por el 80% de hombres y mujeres, son haber crecido armando vidas separadas, haber perdido el sentido de cercanía al otro, y no sentirse amado y apreciado. A diferencia de las separaciones de la ‘primera hora’, en las que es frecuente un conflicto abierto, las separaciones de los ’14 años’ tienen más que ver con el aburrimiento y el desgano. Quizá son matrimonios en los que no hay discusiones ni grandes conflictos, pero falta la pasión. Hasta esta etapa, la educación de los hijos era la fuente de preocupación y lo que mantenía unidos a aquellos matrimonios que se habían descuidado como pareja.

También está comprobado que las posibilidades de conflicto en la pareja aumentan ocho veces después de tener un niño. El 67% de los matrimonios experimenta una caída en picada de la satisfacción conyugal. Si cada matrimonio tuviera conciencia de esto y se tomara en serio las depresiones post-parto y fueran capaces de pedir ayuda, otra sería la realidad para muchas parejas jóvenes que no superaron esa primera crisis.
Algunas personas creen que la solución es no discutir, pero a veces eso es peor. Gottman ha detectado que “lo malo es cuando se pierde el respeto por el otro, cuando las discusiones vienen cargadas de críticas, sarcasmo o insultos. El desprecio es el factor más destructivo de los matrimonios, mucho más que la traición o el engaño”.

Se ha descubierto que en la base de los problemas está la falta de voluntad para aceptar las diferencias. Por eso Gottman recomienda “la terapia de aceptación”, que consiste en ayudar a las parejas a aprender a vivir con los aspectos del carácter del cónyuge que no van a cambiar nunca. Así se logra que se amen por lo que tienen en común y por lo que los hace complementarios.

Muchas veces, explica Eduardo Purcell, “el hombre quiere que la mujer piense, sienta y actúe como hombre, y la mujer quiere que el hombre piense, sienta y actúe como mujer, y eso es irreal. Fuimos creados diferentes para que nos complementáramos y lo que falla es la complementación”.

El orgullo que lleva a no querer buscar ayuda, es otro problema que ha visto el padre Villagrán. “La gente dice que nadie tiene derecho a meterse en su matrimonio y entonces me pregunto, ¿por qué invitan a tantas personas el día en que se casan? La verdad es que todos los problemas tienen solución, pero hay que dejarse guiar para no seguir metiendo las patas”.

DECISIÓN, LO ÚNICO NECESARIO

“Aunque quede un resto mínimo de amor, siempre se puede recuperar un matrimonio”, asegura Raquel Rubio. Es más, ella cree que lo ideal es que ambos quieran, pero su experiencia le ha demostrado que en ocasiones es posible incluso cuando sólo uno quiere.

“Es importante querer y no tener ganas de salvar el matrimonio. Porque indudablemente un día se tendrán ganas y otro no. No podemos basar la plenitud conyugal en las puras ganas. Hay que querer con la voluntad”, añade Raquel Rubio.

Para el doctor Roizblatt es fundamental “considerar al matrimonio como un valor suficientemente importante como para luchar por mantenerlo de manera satisfactoria”. “Esto no es magia -señala Purcell-. Se necesita tomar una decisión, asistir libremente a un programa de ayuda, como el fin de semana que ofrece Retrouvaille, regalarse uno al otro y estar dispuesto a obtener logros en beneficio del matrimonio”.

“Ser optimistas y persevar esperanzados porque con voluntad las probabilidades de éxito de un reencuentro de un matrimonio son muy grandes”, es la recomendación del sacerdote benedictino Mauro Matthei.

Raquel Rubio y el doctor Arturo Roizblatt, por su parte, recomiendan como primer paso tratar de solucionar el conflicto en la propia pareja. El doctor Roizblatt dice que “debe enfrentarse con honestidad, apertura, autocrítica, humildad, paciencia y capacidad reflexiva”.
También se aconseja pedir ayuda a amistades, parientes y sacerdotes que merezcan confianza cuando una de las partes no está dispuesta a acudir a una consulta profesional o como una fase previa a esa consulta.

Cuando no se avanza con esta solución, el segundo paso puede ser una orientadora familiar, sobre todo para aquellas personas que se sienten incómodos con un psicólogo, y una tercera alternativa es una terapia con un psicólogo o un psiquiatra, dependiendo del caso.
Para Roizblatt es vital concurrir a profesionales especializados en terapia de pareja y hacerlo precozmente “ya que un matrimonio disfuncional dejado a su libre actitud, sin intervenciones para mejorarlo, generalmente tiende a empeorar hasta llegar a una crisis severa que puede tomar un curso irreversible”.

El matrimonio está lejos de ser una lotería, más bien se trata de un trabajo de joyería. “El amor matrimonial y su consecuencia exitosa depende nada más y nada menos que de una gran fuerza de voluntad, de una actitud de colaboración, aceptación, perdón y mutua entrega”, como señalara el profesor Jesús Ginés Ortega, al presentar el libro “Secretos y complicidades en el matrimonio: parejas felices”

LUGARES DONDE ACUDIR

♦ Fundación Encuentro Conyugal Chile
Indicado para cualquier matrimonio que quiera mejorar su vida matrimonial. Eduardo Villagrán, sacerdote de los padres redentoristas, está dedicado a guiar parejas. Acompaña a grupos de matrimonios en Concepción, Los Ángeles y Puerto Montt. Trabaja en tres etapas: primero una charla motivadora, luego un fin de semana para aprender técnicas de comunicación conyugal (que es sin costo) y se termina con un seguimiento a través de reuniones. Además, él está siempre disponible para recibir a parejas que necesiten ayuda, ya que vive en la sede de la fundación. También atiende a parejas que no han recibido el sacramento y parejas sin religión. Da charlas en colegios, empresas o instituciones.
Catedral 2213, teléfono 699 82 01.

♦ Centro de Atención Múltiple de la Vicaría para la Familia
Cuentan con orientadora familiar, psicóloga, psiquiatras y apoyo legal. Contactar a Ilia Barraza, coordinadora del centro, al 695 55 69, de lunes a jueves entre las 13 y 20 hrs., y los viernes de 9 a 18 hrs. Se pide un aporte mínimo de $ 5.000 por sesión. Moneda 1862.

♦  CUEM: Centro Universitario de Especialidades Médicas, 856 11 00, San Bernardo. Dependiente de la Universidad de Los Andes. Se ofrece atención a bajo costo. Atenderá desde marzo de 2004.

♦  Fundación para el Crecimiento de la Familia www.fcm.cl: Ofrecen cursos de preparación para los novios y talleres para parejas que deseen prevenir y que quieran revitalizar su matrimonio en la sede la fundación y en diversos lugares de Santiago. Dirigido por el padre Gustavo Ferraris junto a un equipo de monitores. Se pueden pedir talleres para colegios, instituciones de Santiago y de provincia.

♦  Encuentro Matrimonial Anglicano (EMA, http://www.anglicanasanandres.org/) El 90% de las personas que asisten no son de dicha iglesia. El pastor Patricio Browne explica que el foco es la pareja, por eso tienen participantes no creyentes, musulmanes, judíos y católicos. Y también aclara que es para todo tipo de parejas, no sólo para las que tienen problemas porque el objetivo es mejorar la relación. Se realizan durante un fin de semana. Iglesia de La Reina: 273 81 80; Iglesia de La Florida: 221 65 14 ó 291 30 64; Iglesia de Renca: 646 57 12. Provincias llamar a la oficina: 638 30 09.

♦  Encuentro matrimonial de los SS.CC. (www.encuentrosscc.cl) Es recomendable para cualquier matrimonio porque se aprenden técnicas de comunicación amorosa que les servirán para el resto de sus vidas. No está pensado para parejas en conflicto, pero también les ayuda mucho. No es un retiro. Preferencia a matrimonios del colegio. Marco Acuña y Anita Palma, coordinadores, teléfono 559 6347.

♦  Retrouvaille (Redescubriendo nuestro amor): Es un programa nacido en Canadá, a partir de los Encuentros Matrimoniales, que se recomienda para matrimonios con heridas muy grandes, que ya han tomado la decisión de separarse o lo están de hecho hace un tiempo. Se vive un fin de semana en el que se entregan herramientas de diálogo y luego se realizan 12 sesiones de seguimiento de dos horas cada vez. El programa es dirigido por tres matrimonios que sufrieron un conflicto matrimonial y se reencontraron, y un sacerdote. No es un retiro espiritual, se trabaja en pareja y no se les pide a los participantes que compartan sus problemas con los otros asistentes. Comunicarse con Eduardo o Sylvia Purcell, 215 22 52, retrouvaille@vtr.net

♦  Monasterio Benedictino: Los matrimonios pueden pedir una entrevista con un sacerdote con quien se reunirán y les ofrecerá una guía. Montecassino 960. 241 79 92

♦  PRH (Personalidad y Relaciones Humanas, www.prhchile.cl) Organización internacional nacida en Francia. El método consiste en apuntar a lo positivo, no a los problemas. Se trabaja mediante preguntas. Dan dos talleres para parejas que quieren crecer como tales. “Taller de Comunicación de parejas”, son ocho a nueve reuniones, de tres horas cada vez. “Taller de Pareja” de cinco días, que también se puede cambiar por dos fines de semana fuera de Santiago.
Para matrimonios con dificultades primero se realizan entrevistas en las que se les ayuda a ver cómo vivir sus dificultades. Se ofrece acompañamiento de pareja con otra pareja. Se aprenden métodos de comunicación que permiten hablar de cualquier tema por más difícil que sea. Tarifas diferenciadas de acuerdo a los ingresos. Teléfono: 223 96 34.

♦  Fundación Casa de la Familia: Cuentan con una orientadora, psicóloga y psiquiatra. Además, trabajan un programa llamado “Matrimonio amigo”, en el que un matrimonio acompaña a la pareja en crisis. Esto surgió de la experiencia de un par de matrimonios que, sin ser profesionales, les ha tocado ayudar a muchas parejas en dificultades y con éxito. Nació bajo el alero de Sch?enstatt y con la idea de prevenir, por eso dictan charlas y talleres para ayudar al crecimiento de la pareja y la familia. Charles Hamilton 167, 212 08 77.

♦  Centro de Desarrollo Integral para la Familia de Lo Barnechea: Sólo atiende a personas de la comuna. Se realiza una entrevista de recepción y luego los especialistas recomiendan terapia individual, de pareja o de familia. Atención sin costo. Nació para las personas de escasos recursos, pero hoy en día recibe a quien lo necesite. Pedir hora personalmente en Lastra 14.124.

HUELE A PELIGRO

El psiquiatra Arturo Roizblatt explica que hay que estar atento al deterioro o desaparición de algunas características previas que tenía el matrimonio. Recomienda fijarse en las siguientes condiciones:
1. No muestran interés, no son afectuosos.
2. No se sienten comprendidos ni apoyados.
3. Se sienten rechazados, descalificados, desvalorizados.
4. Son escasos los momentos de humor.
5. Les cuesta compartir tiempo juntos y satisfactoriamente.
6. El proyecto de vida carece de elementos en común e incluso es divergente y la toma de decisiones en el día a día se les hace difícil.
7. Les es difícil sentir que gozan en conjunto de la vida. Cada vez se sienten más distantes.
8. El compromiso con la (el) esposa (o) es frágil y el compromiso con el matrimonio no es considerado como algo importante, incluso llegando a pensar en la separación matrimonial cada vez con mayor frecuencia.
9. Le tienen miedo a las discusiones: están llenas de descalificaciones, después de ellas no logran acuerdos, se dan con alguien que “pierde y alguien que “gana”.
10. Sienten el matrimonio como un espacio hostil, vacío, sin sentido, sin trascendencia, lo ven más como un sistema administrativo, sin metas claras, sin identidad, con valores difusos.
11. El hogar no es un lugar de paz y agrado donde se espera la llegada del (la) cónyuge o donde se desea mucho llegar por lo grato que es.

TESTIMONIO DE UN REENCUENTRO
Malú Aros y Juan Carlos Camus llevan 17 años de casados. Estuvieron casi tres años separados y hoy son monitores de Encuentros Matrimoniales. Son padres de tres hijos de 15, 11 y 8 años.

– Malú: “Cuando uno fracasa es un 50 por ciento de culpa de uno y el otro del marido. Yo hice un repaso de mi vida, de mis propios errores. Además, cualquiera sea el motivo de la separación, ésta es un fracaso en tu vida, por lo que busqué apoyo psicológico. Yo estaba destruida y fue muy importante la terapia individual. Pude reconstruir mi vida sola con mis hijos y poco antes de cumplir tres años de separados tuvimos la posibilidad de volver a reencontrarnos. Sabíamos que existía amor a pesar de todo lo que había pasado.

Llevábamos cuatro meses con esta nueva vida y nos invitaron a los Encuentros Matrimoniales. Ahora tenemos claro que estamos juntos porque vivimos ese fin de semana que nos entregó las herramientas necesarias para estar como estamos ahora, bien y felices. Uno nunca debe olvidar por qué se casó. Yo me casé con Juan para ser feliz con él y tener hijos frutos de nuestro amor”.

– Juan Carlos: “Tenía una visión súper individualista respecto de satisfacer mis propias necesidades, lo que me llevó incluso a olvidarme de Dios. Cuando me acerqué nuevamente a Él, siento que a partir de ahí me sané. Vi que tenía otra oportunidad de hacer las cosas bien. Con la Malú siempre tuvimos una relación bastante buena mientras estuvimos separados. Y poco a poco la fui mirando de nuevo, fui descubriendo en ella lo que siempre me había gustado.

Creo que mi error fue no hablar lo suficiente con la Malú las cosas que a mí me estaban molestando de nuestra relación. Nos fuimos alejando. Tuve falta de confianza con la persona que yo más quería. Esto hizo que me sintiera como un extraño en mi propia casa.
Creo que es muy importante pensar en los hijos, porque ellos esperan construir su vida con ambos padres juntos; como matrimonio se tiene un compromiso fuerte con ellos por haberlos traído al mundo”.

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(18) Comentarios de lectores

  1. Estimados primero saludarles muy cordialmente. Bueno com mi esposo queremos asistir a alguna actividad que nos orienten a resolver nuestros problemas de convivencia matrimonial. Porfabor nos podrian informar donde podemos acudir en nueztra ciudad CONCEPCION . Desde ya muy agradecidos..

  2. Hola estimados: Necesito ayuda, mi matrimonio se a vuelto para mi una situación incomoda, para mi porque para mi marido todo esta bien, soy de Santiago, como me pueden ayudar, saludos fraternales.
    Natalia.

  3. Hola.. Soy de puerto montt dónde puedo acudir para tener.más información o para realizar alguna charla.. Desde ya muchas gracias

  4. Hola, quisiera saber que debo hacer para que me ayuden
    En mi matrimonio, hace mucho que ya no somos una pareja feliz, pero quiero intentar recuperar el amor y mi familia.

    • Hola Isabel, tu eres de Chile? Si es así, te podemos recomendar un buen lugar para que te puedan orientar.
      Avísanos.
      Un abrazo!

    • hola si aún estás buscando ayuda para salvar tu matrimonio puedes comunicarte conmigo al correo apozor@gmail.com

  5. también los matrimonios pueden asistir a ENCUENTRO MATRIMONIAL MUNDIAL y es un movimiento católico que esta en todo chile
    PATO Y CARMEN

  6. Necesito orientación pero no se dónde acudir en chiloé

  7. me gustaria saber donde a cudir patra una charla de pareja en chillan

  8. Estimados, buen día

    Favor necesito orientacion y apoyo en temas de pareja, favor un contacto en santiago. Llamo a vicaria de la familia y me dice que el numero no existe.

  9. Gracias por el artículo, y por los puntos de ayuda que mencionan. Y como dicen, uno de los primeros pasos es reconocer que se tiene un problema. A veces lo pintamos con otros colores, lo justificamos o simplemente nos dejamos estar sin hacer nada al respecto.

    Muchas gracias y un saludo.

  10. Hola.
    Necesito ayuda con mucha urgencia. No quiero perder mi matrimonio, hay conflictos personales (maneras de tratar, ser correspondido, se está perdiendo la llama del amor por la consecuencia, el desencanto, ) ayuda….

    • Hola José Antonio, te recomiendo que te contactes con http://www.retrouvaille.cl

      Acá te podrán brindar la ayuda necesaria y guiarte según el sector donde te encuentras ubicado.

      Contactos: Verónica Gormaz 8-9205646 y Eduardo Soler 9-3300635
      coordinadores-cordillera@retrouvaille.cl

      Te deseamos mucha suerte y cuéntanos si te pudieron ayudar.
      Saludos!

  11. Estoy en santiago centro…!

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