Escrito por Pía Orellana G. / Nº 31 /  01 Junio 2009

Carlos Inostroza, Colegio Nocedal
¿Cómo manifiestan los niños la desmotivación?
-Generalmente con falta de participación en clases, con pocas ganas de estudiar, con una baja en las calificaciones. También ocurre que se disocian del grupo y que generan conflictos con el profesor. A todo lo que vean como autoridad le hacen el "gallito".
¿A qué se debe principalmente esa desmotivación?
-En este colegio en particular, la desmotivación es consecuencia de condiciones previas. El que no sean valorados en su casa, que no tengan las condiciones básicas de cariño, afecto, vivienda, independencia… La verdad es que llegan con muy poca preparación interna, con poca motivación, a realizar cosas, porque no hubo quién les diera un beso en la mañana, no hubo un abrazo, no hubo desayuno. Esa previa, que le llamo yo, es donde existe la posibilidad de que el niño venga ya con hambre de hacer cosas.
Nosotros en el colegio somos la motivación externa, debiéramos ser la prolongación de la actitud de los padres, el complemento, pero muchas veces terminamos haciendo el paso previo, la motivación inicial, porque en sus casas no la tienen.
¿Qué haces para mantener motivados a los alumnos?
-Por un lado, hacemos tutoría a todos los niños mayores de 7 años. Eso nos permite conocerlos, saber con quiénes viven, cuáles son sus expectativas en el colegio, cuál es su rendimiento, cómo son sus relaciones fuera del colegio… y estar permanentemente monitoreándolos y apuntalándolos.
Otra estrategia a nivel de colegio consiste en entregarles mucha responsabilidad individual. Hacemos a los niños protagonistas de la vida escolar. Por ejemplo, hay uno encargado del libro de clase, otro de las llaves de la sala, otro de los lockers. El sentir que están participando les hace sentir que el profesor puso su confianza en ellos, que se les está tomando en cuenta, lo que les mejora la autoestima. Además, les da confianza en ellos mismos y los hace concientes de que son parte de un equipo, donde cuando una parte falla, todo el resto cae detrás.
Personalmente, una de mis estrategias es siempre comunicarles todo. No guardar secretos con ellos. Otras veces me ha resultado convertir al que molesta en mi regalón: lo tomo en cuenta, le hago el doble de encargos, y con eso ya se motiva otra vez.
¿Trabajan tambien la motivación de los papas?
-Durante el año tienen que ir a charlas de orientación familiar, dadas por profesores especialistas en ciertas materias, y los padres están obligados a ir. Es el compromiso mínimo con el colegio. En esas charlas se tocan varios tópicos sobre la relación que ellos deben tener con sus hijos. También hacemos mínimo tres entrevistas con los apoderados, de manera de integrarlos mejor en el proceso educativo.
Ingrid Salazar, profesora de Lenguaje, Colegio Monjas Inglesas
¿Cómo manifiestan los niños su desmotivación?
-Generalmente se muestran aburridos en la sala, no participan, no llevan una tarea o, si la llevan, tú sabes que la hicieron sólo por cumplir.
¿Cómo te preocupas de mantener a los niños motivados?
-En el Departamento de Lenguaje estamos conscientes de que es un área que no siempre hace sentido a los alumnos. Por eso como equipo hemos pensado distintas estrategias. Cuando pasamos poesía a octavo básico, nos preocupamos de que el tema central sea el amor, ya que es algo que muchas están comenzando a vivir.
¿Cómo enfrenta a un alumno desmotivado?
-En principio, aunque suene cliché, hay que querer mucho a los niños, hay que tener vocación. La estrategia luego consiste no en evadir al alumno, sino en ir a él, acogerlo y desde ahí tratar de ayudarlo. Yo entiendo que haya muchas actividades que entretienen al común del curso, pero va a haber uno al que no. Entonces trato de buscar fórmulas que enganchen a ese alumno. Le doy un trabajo extra o le sugiero páginas determinadas en Internet. Y al que está desmotivado porque le cuesta, le hago una clase aparte para ponerlo al día.
Mónica Ábrego, profesora de Historia, Colegio Cumbres

¿Cómo manifiestan los niños su desmotivación?
-De distintas maneras. Algunos haciendo desorden, otros pasando desapercibidos. Hay otros que tú los ves que tienen la mesa llena de cosas y viven en su propia burbuja y pasan la hora completa metidos en su cuento. Y están los que aparentemente te están tomando atención, pero en realidad no tienen idea de lo que les estás hablando…
El profesor que no está atento puede no darse cuenta, porque muchas veces son actitudes que no alteran la clase, pero eso después se refleja en las notas de los alumnos.
¿Cómo te preocupas de mantener a los niños motivados?
-Lo primero es evitar que se produzcan puntos muertos en la clase, porque si no, pierdes la atención. Yo tengo como máxima no hacer una clase meramente expositiva. Mucho power point, mucho dibujo (que sirve para consolidar lo aprendido), órdenes claras y un lenguaje cercano y significativo para ellos.
¿Cómo enfrenta a un alumno desmotivado?
-Principalmente apelo a la parte afectiva. Trato de ser comprensiva, demostrándole que entiendo sus dificultades y que el único fin es ayudar. Tuve una alumna que me aportillaba la clase completa. Era desordenada, molestaba, interrumpía… Yo nunca le pregunté nada, sino que me empezó a caer mal… Un día me enteré que había muerto una persona muy cercana a ella y la vi llorando en el colegio. Me acerqué y la abracé, nada más. Nunca conversamos, pero desde ese día, ella cambió. Sé que eso la marcó a ella, pero también me marcó a mí, porque me recordó que yo era la adulta y la que tenía que partir por hacer algo por ella.
Los niños bien motivados…
1. Sienten que tienen el control sobre la mayoría de las cosas que les pasan.
2. Creen que su vida tiene un propósito.
3. Son optimistas acerca de su propio futuro.
PERFIL DEL ALUMNO DESMOTIVADO
El niño desmotivado se caracteriza por no manifestar interés en ninguna materia. Ello puede deberse a muchísimas razones: una historia de fracaso escolar que le ha hecho perder la ilusión y confianza en sí mismo; una preocupación familiar que hace que su mente esté permanentemente puesta en eso; exceso de comodidades en la casa que ha decantado en malos hábitos y en una incapacidad de hacer "algo"; el rechazo o agresión de sus compañeros de curso…
Quizás lo primero es transmitirle que el mal desempeño no se debe a falta de habilidades (que genera sentimientos de incompetencia), sino a falta de esfuerzo (que produce sentimiento de culpa y verg?enza). Y que al profesor, más que las notas, le importa que él aprenda y disfrute de la clase.

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