Amor, compañía, comunicación, ejemplo, límites, ternura, fortaleza. De todo ello hablamos con el educador y psicólogo estadounidense Thomas Lickona. Por: Pía Orellana
Que los niños desarrollen un carácter firme y definido depende en gran medida de la disciplina que establezcan sus padres. Exigirles en lo cotidiano no es abuso de poder, asegura el psicólogo y educador estadounidense Thomas Lickona.
- ¿Cómo enfrentar la educación de los niños en un mundo que los protege tanto?
- De alguna manera, los niños de hoy están sobreprotegidos, generalmente por sus padres. A muchos nos es familiar el concepto “padres helicóptero”, esos que dan vueltas alrededor de sus hijos y tratan de protegerlos de cualquier mal rato.
Pero en otro sentido, los niños están poco protegidos, ya que están expuestos muy tempranamente y en demasía a sexo, violencia y otras influencias tóxicas que deforman su carácter.
- Pareciera que ellos tienen muy claros sus derechos (“no puedes gritarme”), lo que ciertamente confunde a los adultos…
- Todo depende de lo que uno diga. Si uno grita “¡Cómo pudiste hacer algo tan estúpido! ¿Acaso no tienes cerebro?”, estás faltándole el respeto a tu hijo. Pero si le dices “Estoy EXTREMADAMENTE enojado contigo. Te pedí que cuidaras a tu hermana chica y en vez de eso te dedicaste a jugar videojuegos”, estás expresando una rabia legítima y enviándole un mensaje fuerte. Necesitamos hablarle fuerte y claro a nuestros hijos cuando hacen algo mal, aunque por supuesto que no es necesario que gritemos. Lo ideal es decirles tranquilamente “Estoy furioso contigo” y explicarles porqué.
- Dice que la disciplina debiera ser firme y clara, no severa, pero hay quienes sienten que están corrigiendo todo el día. ¿Qué puede decir?
- Es común que intentemos imponer disciplina cuando estamos cansados o estresados. Lo mejor es tomar al niño y llevarlo a un lugar tranquilo y explicarle porqué no estamos contentos con algo que hizo. Y si nos damos cuenta que estamos corrigiendo a nuestros niños todo el día, quiere decir que tenemos que ser más proactivos al enseñarles a comportarse, porque claramente lo que estamos haciendo no está dando resultado.
- Muchos padres se preguntan qué será de sus hijos en la adolescencia… ¿Cómo prepararse?
- Los estudios demuestran que a toda edad, incluida la adolescencia, los padres más efectivos son los autoritativos, esos que combinan autoridad, amor, diálogo y supervisión. Ellos, con mucha confianza en sí mismos, establecen, explican y refuerzan sus reglas y expectativas. Saben dónde están sus hijos y qué están haciendo. Escuchan y consideran los sentimientos de los niños, siempre y cuando ellos los expresen respetuosamente. Pero la decisión final está en los propios padres.
Los adolescentes pueden discutir con uno; es una manera de ejercitar su creciente capacidad intelectual y desarrollar su propia identidad. Pero ellos aceptarán nuestra autoridad si les explicamos nuestras reglas y expectativas, que están basadas en el hecho de que los queremos y queremos lo mejor para ellos.
- ¿Cómo dialogar con nuestros hijos si responden con monosílabos?
- A toda edad es importante pasar tiempo que sea emocionalmente significativo con ellos; especialmente momentos en que estamos solos haciendo algo entretenido, ya sea comiendo pizza, viendo una buena película, jugando cartas, etc. Este tipo de actividades proveen una oportunidad para compartir pensamientos y experiencias (“¿Cuál fue la mejor y la peor parte de este día? ¿En qué has estado pensando últimamente?”), que es el tipo de comunicación que nos permite transmitir nuestros valores. A medida que los niños crecen y se transforman en adolescentes, podemos explicarles porqué es importante mantenerse conectados.
- ¿Cómo convertirnos en adultos de carácter? ¿Es muy tarde ya?
- Nunca es tarde para ser una mejor persona. Elegir una virtud que mejorar y enfocarse en eso por al menos dos semanas es una manera. O elegir un mal hábito que se quiera erradicar y hacer un plan para conseguirlo.
- Una de las estrategias que sugiere para desarrollar el carácter es estudiar personas con carácter… ¿Qué biografías recomienda?
- Biografías de personas que han sido admiradas mundialmente. Personas como la Madre Teresa, Viktor Frankl, Harriet Tubman, Abraham Lincoln, Eleanor Roosevelt y William Wilberforce…
Pero también hay otras fuentes de ejemplos a seguir. El Giraffe Heroes Project (www.giraffe.org) ha desarrollado un banco de más de mil historias de héroes del día a día. El sitio web www.teachwithmovies.com clasifica cientos de películas que ofrecen buenos ejemplos: “Un hombre para la eternidad” (integridad), “Gandhi” (el poder de la no violencia), “Carros de fuego” (fidelidad a los propios principios), “La historia de Spitfire Grill” (sacrificios por amor), “Las crónicas de Narnia” (lealtad y coraje), y “Sublime gracia” (justicia, fe y perseverancia).
- ¿Qué otras estrategias ayudan?
- Lo más importante que podemos hacer es querer a los niños, usar esa relación para enseñarles un claro sentido del bien y mal, ponerles metas altas, hacerlos identificarse con esas metas a través de una disciplina firme y justa, manejar el ambiente moral (regulando el uso de los medios de comunicación) y darles muchas oportunidades de practicar las virtudes a diario. Como decía un sabio, “los niños desarrollan el carácter por lo que ven, lo que escuchan y lo que repetidamente se les guía a hacer”. HF
Thomas Lichona
Psicólogo, educador y autor de nueve libros sobre el desarrollo del carácter en los niños. Dirige el “Centro para la 4ta y 5ta R (Respeto y Responsabilidad)” en la State University of New York en Cortland.


