28 febrero 2012
Las diez actividades que los niños deben hacer antes de los tres años

Hacer una torta de barro, cocinar un queque, pintar con los dedos, cantar en público a voz en cuello y escalar una colina. Estas son las cinco experiencias que todo niño “debe” vivir antes de cumplir los tres años, según una encuesta respondida por un millar de padres británicos.

La nómina de las “top10” la completan: recolectar fruta, bailar sin inhibiciones, hacer castillos en la arena, ser “perseguido por un monstruo” y saltar tan fuerte en un charco que el agua se meta a los zapatos y moje a la mamá.

Hecha por una firma especializada en productos infantiles, la lista identificó 36 actividades, de esas que nunca se olvidan y que suelen recordarse como lo mejor de la infancia. Ahí destacan experiencias tan diversas como encontrar el “primer amor”, elegir un libro favorito, viajar en tren y pasear montado sobre los hombros del papá o la mamá.

“Que los niños hagan al menos algunas de las actividades de la lista sería muy bueno, porque cada vez tienen menos contacto con la naturaleza y hacen menos cosas creativas”, dice la pediatra Pamela Barraza, especialista de la Clínica Santa María. “Varias de esas experiencias les permiten experimentar sensaciones táctiles nuevas, como jugar con barro o cocinar un queque, y otras les ayudan a desarrollar la autonomía”, agrega.

Todo es juego
Francisca Velasco, psicóloga del Fonoinfancia de Fundación Integra, coincide con la pediatra y afirma que las 36 actividades de la nómina no son meramente anecdóticas y tienen harto que decir en el desarrollo infantil, incluso más allá de los tres años.

“Experiencias como hacer el pastel de barro, pintar con los dedos, construir un castillo de arena o saltar se relacionan con el desarrollo motor y sensorial, ayudan a aprender a través del movimiento y a desarrollar ciertas percepciones”, explica. También ponen en juego el desarrollo de la inteligencia práctica, por ejemplo, cuando deben buscar la forma de asegurar la torta de lodo para que no se desmorone.

Otras de las actividades de la lista se relacionan con alcanzar ciertos logros evolutivos: lavarse los dientes solo, saltar, elegir un libro o hacer volar un avión de papel. “Son acciones que les ayudan a desarrollar la autonomía y que van de la mano de que ellos reafirmen su propia voluntad, de que sepan que pueden poner en juego sus capacidades y lograr lo que ellos desean”.

Experiencias que los enfrentarán a la frustración de que algunas cosas no salgan a la primera, pero donde la mediación de un adulto les permitirá comprender que se pueden repetir hasta que resulten.

“El juego es la actividad social por excelencia, y la lista está llena de eso. Y con los juegos aprendemos normas mínimas que los niños querrán saltarse, pero la gracia es que ahí estén los padres para mostrarles que son necesarias y que es bueno cumplirlas”, concluye la psicóloga de Fonoinfancia.

http://es.paperblog.com/la-importancia-de-ensuciarse-378399/

Dejar que se ensucien
La mayoría de las actividades de la lista de “imprescindibles” por hacer antes de los tres años tiene alguna relación con ensuciarse, mojarse o enfrentar un riesgo.

Algo que va contra el higienismo y la sobreprotección que suele imperar en la crianza actual. “Hay papás muy miedosos de que el niño se enferme, se caiga. Pero creo que eso es cosa de explicarles y quitarles el susto”, sugiere la doctora Pamela Barraza.

La psicóloga Francisca Velasco dice que si los papás no le permiten al hijo adquirir conciencia del ambiente, ellos percibirán todo como peligroso. “Hay que transmitirles seguridad, de que estamos cerca de ellos para consolarlos, acogerlos y reparar el daño”.
Fuente: El Mercurio, Pamela Elgueda tapia

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