20 agosto 2012
Para evitar riesgos (e ignorancia) a los hijos

El número 11 de los IFFD Papers trata del uso de las nuevas tecnologías en la familia, y aplica un análisis DAFO para tratar de beneficiarse de ellas en la vida diaria del hogar.

La parlamentaria británica Claire Perry describió hace algunos meses lo que muchos otros padres temen que suceda cuando navegan por la red con sus hijos.

“Me senté frente al ordenador con mis dos hijas pequeñas para encontrar información en Internet sobre sus muñecas favoritas y, cuando puse ‘American Girl’ en el cuadro de búsqueda de Google.

Las imágenes que aparecieron no tenían nada que ver con las figuras inocentes a las que estaban acostumbradas”. La realidad es que, para la inmensa mayoría de nuestros hijos, las redes sociales y otros medios de comunicación virtual son parte de su vida.

Su utilización está perfectamente integrada en su quehacer diario: en Europa, el 93% de los usuarios de 9 a 16 años se conectan al menos una vez a la semana (el 60% lo hace diariamente o casi) y cada vez empiezan antes: la edad media de la primera conexión es de 7 años en Suecia y Dinamarca, y 8 en otros países del norte de Europa.

En todo el continente, un tercio de los que usan Internet a los 9-10 años lo hacen a diario, dato que sube hasta el 80% a los 15-16 años. En EE UU, dos tercios de adolescentes envían SMS a diario (68%), la mitad visitan redes sociales cada día (51%), el 11% envían o reciben ‘tweets’ al cabo de la jornada.

De hecho, más de un tercio de los adolescentes visitan su red social favorita varias veces al día (34%). Uno de cada cuatro reconoce un uso excesivo, al visitar varias de esas redes sociales a diario.

Como todo lo que es nuevo en nuestro mundo, las nuevas tecnologías pueden provocar en los padres ese temor que lleva a quedarse paralizado o incluso a ser víctima del pánico, porque piensan que nunca podrán superar la brecha que hace que sus hijos dominen un aparato desde el minuto siguiente a empezar a usarlo, mientras que para los adultos requiere mucho más tiempo.

“No es nada fácil que nuestros hijos puedan navegar sin que les perjudique. El mundo de la tecnología está cambiando de forma permanente, y los aparatos que pueden conectarse a Internet son incontables.

Se puede acceder con un iPhone o con una Wii, además de con ordenadores de sobremesa, portátiles, móviles y televisores y, por ahora, cada cosa necesita filtros distintos para controlar los contenidos”.

El principal objetivo de este documento es ayudar a los padres a analizar cuáles pueden ser las formas más adecuadas para hacer un buen uso de las nuevas tecnologías y para beneficiarse de ellas en la vida diaria del hogar.

En primer lugar, es importante entender que nos encontramos ante una nueva realidad, caracterizado por el uso intensivo de las nuevas tecnologías, no solo por los niños y jóvenes, sino también por los mayores.

Es importante entender que las familias pueden hacer frente a esta realidad sin que nadie dentro de ella salga perjudicado, y la única forma de conseguirlo es afrontando esa realidad de la mejor manera posible.

En segundo lugar, para afrontar algo con éxito suele ser conveniente analizar sus fortalezas y debilidades, sus oportunidades y sus amenazas.

Por eso puede resultar interesante tratar de hacer un análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades), técnica habitualmente utilizada para individuar un objetivo en una acción comercial con el fin de identificar los factores internos y externos que resultan favorables o desfavorables para alcanzarlo.

Se le atribuye a Albert Humphrey y su utilidad supera los términos meramente económicos.

 1-. Fortalezas: Quizá resulte aún difícil comprender en su totalidad los beneficios de las nuevas tecnologías, pero podemos tratar de enumerar algunas de sus ventajas:
– Inmediatez: Al contrario que otros medios de comunicación escrita (y, por tanto, más precisa), las herramientas virtuales permiten que el mensaje se reciba en tiempo real. Mehrabian la define como “la medida con la que la conducta comunicativa seleccionada facilita la cercanía física o psicológica en la comunicación interpersonal”. Con otras palabras, Thweatt y McCroskey se refieren a ella como “la conducta comunicativa que reduce la percepción de distancia entre la personas”.

– Ubicuidad, con cinco manifestaciones distintas:
     – Se accede a la red desde cualquier sitio, sin necesidad de conexión física.
     – Se accede a la red desde distintos aparatos (‘devices’) o soportes.
     – La red permite no solo texto o sonido o imagen, sino también todos ellos al mismo tiempo (multimedia).
     – La red permite una distribución ilimitada de un mismo contenido sin especial esfuerzo o infraestructura.
     – El alcance de nuestros programas y servicios llega hasta donde el usuario quiera a través de la red.
     – También incluye la posibilidad de estar presente en sitios web y en soportes desconocidos.

– Interactividad: La comunicación es un proceso bidireccional que precisa de un emisor, un receptor y un mensaje. El problema que tenía la televisión como herramienta educativa, por ejemplo, era su incapacidad para actuar de forma interactiva, con la consiguiente pasividad de los espectadores (alumnos potenciales).

– Gratuidad: Las formas tradicionales de comunicación son (o solían ser) más costosas: correo postal, teléfono, fax, videoconferencia…

– Virtualidad: El ahorro del papel como soporte (‘paperless’), en comparación con las cartas u otros mensajes escritos, supone también más ahorro de dinero, de espacio y de daño medioambiental.

En resumen, podemos decir que las nuevas tecnologías nos ahorran tiempo, esfuerzo y dinero.

 

 2-. Debilidades. Pero también hay algunos elementos en contra que debemos considerar si queremos utilizar Internet bien:
– Distanciamiento: A medida que avanza la tecnología, vamos pasando de la comunicación directa cara-a-cara o voz-a-voz a la que está mediatizada por el ordenador.Como consecuencia, la naturaleza de la comunicación se ha transformado: concretamente, es más difícil transmitir los afectos (gestos, expresiones faciales, lenguaje del cuerpo…). El resultado puede ser la pérdida del significado o de percepción de la intención, de la concreción, de la prioridad o de la comprensión general. Según la encuesta ‘EU Kids Online’, “la actividad de riesgo más frecuente en que incurren los menores es la comunicación virtual con desconocidos en la vida real.

– Fallos en la seguridad: Uno de los datos innegables de Internet es que no se caracteriza por ser un entorno seguro.Se concibió como una red abierta y flexible para facilitar el libre intercambio de ideas y de información. Los datos que se envían a través de Internet –tanto si se trata de un correo electrónico personal como de una orden de compra– viajan a través de una serie interminable de servidores y enlaces.

Esa es la razón por la que un ‘hacker’ poco escrupuloso o un estafador habilidoso encuentran muchas oportunidades de interceptar y modificar esa información. Sería totalmente imposible asegurar cada uno de los ordenadores conectados a Internet en todo el mundo, por lo que siempre habrá ‘agujeros’ en la cadena de intercambio de datos.

Uno de los ejemplos que todos sufrimos es el ‘phising’. Se define como el acto de enviar un correo electrónico a un usuario con la falsa pretensión de ser una empresa conocida por él, para conseguir que aporte unos datos privados que puedan ser utilizados para suplantar su identidad.

El correo suele dirigir al usuario a visitar un sitio web para que ‘actualice’ su información personal –contraseñas o número de tarjetas de crédito, de la seguridad social o de una cuenta corriente– que la empresa legítima ya tiene, y que los usurpadores quieren usar con fines ilícitos.

– Fallos técnicos: No es infrecuente que los proveedores de Internet interrumpan su servicio por problemas técnicos, a veces durante horas o incluso días.
Aunque se considera que el acceso a programas y datos ‘en la nube’ falla menos, tampoco es totalmente inmune a estos problemas.

– Aprendizaje interminable: La llamada ‘brecha digital’ se define como el hecho de que un niño sepa utilizar el ordenador mejor que sus padres. Puede ser el origen de que abusen de él (‘online predators’), o que se vea expuesto a contenidos inadecuados o a la suplantación de su identidad, porque el más experto en el uso de la herramienta es, al mismo tiempo, el más inexperto e ingenuo en el manejo de las situaciones ordinarias de la vida.

Al final, son limitaciones que, de una forma u otra, también hay que afrontar en otros aspectos de la vida.

 

 3-. Oportunidades
– Comunicación familiar: Las nuevas tecnologías se refieren más que nada a la comunicación, que es también de lo que tratan las relaciones familiares.
Cuando la cercanía física no es posible, el contacto virtual puede resultar útil. Podemos mencionar, por ejemplo, lo que algunas herramientas como Skype o WhatsApp han supuesto para mejorar la comunicación con los parientes o con el miembro de la familia que se encuentra lejos, algo frecuente en el mundo globalizado de hoy.

– Implicación de los padres en la actividad escolar de su hijo: Una mejora semejante se ha producido en este proceso de comunicación bidireccional, que permite así la necesaria participación de los padres. Tampoco en este caso debe reemplazar el contacto en persona con los profesores, pero sí asegurar un medio de contacto regular que de otra forma resultaría imposible.

– Teletrabajo: Permite a los padres trabajar en casa uno o más días a la semana y permanecer conectado por Internet. No solo supone beneficios considerables para el empresario y para el desarrollo de la economía local, así como la oportunidad de obtener mayores beneficios sociales –por ejemplo, con la reducción del impacto medioambiental que supone el desplazamiento en coche–, sino también que los padres puedan estar en casa cuando es necesario.

– Acceso a información útil: La red puede utilizarse para cualquier actividad social: por ejemplo, para encontrar y comprar un objeto, para tener datos antes de tomar una decisión (como elegir un destino de vacaciones o un médico o el voto en unas elecciones). Esa información puede ser muy útil para decisiones de la vida diaria, que resultan así más fáciles sin tener que salir de casa.

– Educación ‘online’: El entorno virtual “ofrece la oportunidad de una mayor interacción –en todo tipo de situaciones– que los anteriores modelos de educación a distancia. Concretamente, la literatura ha acentuado de forma especial la promoción de la interacción personal, asumiendo que, si se da en un nivel alto, tendrá resultados positivos, sobre todo en las dinámicas sociales”.

– Consolidación de grupos de interés:Las distintas aficiones o intereses en los campos más variados pueden también nutrirse y mantenerse a través de las distintas fuentes de información de la red. Todas estas actividades pueden experimentarse y disfrutarse juntos en el entorno familiar, mejor que aisladamente, aportando así la ocasión de que los nexos familiares crezcan y se fortalezcan.

 

4-. Amenazas
– Entradas no deseadas: Desgraciadamente, la triste experiencia narrada por Claire Perry no es una excepción. Sabemos que cada día se crean en torno a mil nuevos sitios pornográficos en la red, y que más del 30% del total de sitios tienen algún tipo de contenido inadecuado.

– Uso inadecuado: Además de una herramienta potente para conseguir información y comunicarse con otros, Internet puede ser también ocasión de una gran pérdida de tiempo. Según una encuesta realizada en 2007, la media de tiempo perdida por un empleado fue de 1,5 horas cada 8,5 horas de trabajo, con el mal uso de Internet como causa principal. Además, el uso inadecuado de Internet puede hacer que una red sea más vulnerable a los ataques maliciosos. Por ese motivo, sería conveniente encontrar la forma de distinguir el uso propio del impropio, y evitar éste último.

– Adicción: El trastorno de adicción a Internet o, más en general, el uso excesivo, injustificado o patológico está siempre contraindicado porque obstaculiza la vida ordinaria Incluye distintas dificultades para controlar los impulsos, como la adicción al ciber-sexo, a las ciber-relaciones, a estar conectado, a la sobreinformación y la mera adicción al ordenador.

– Aislamiento: Menos frecuente de lo que parece, según varios estudios recientes. Según el Pew Center, “más de una cuarta parte de los adolescentes dicen que el uso de redes sociales les hace vencer la timidez (29%) y ser más extrovertidos (28%); la quinta parte dice que les hace tener más confianza en sí mismos (20%), ser más conocidos entre sus amigos (19%) y más abiertos a los demás (19%); y el 15% dice que les hace tener más autoestima.

Por el contrario, solo el 5% dice que las redes sociales les hacen más introvertidos, el 4% que afecta negativamente a su autoestima, a su confianza y a ser mejor conocidos y el 3% a su timidez.

Muy pocos piensan que ese uso les hace deprimirse: solo el 5% de todos los adolescentes usuarios de redes sociales, mientras que el 10% afirman lo contrario. Incluso entre los que se manifiestan menos satisfechos en este estudio –un 10% del total, que afirman que están tristes o deprimidos con frecuencia y que no están muy contentos con su vida–, solo el 18% piensan que el uso de redes sociales les afecta negativamente, mientras que el 13% afirma lo contrario.

Por este motivo, los resultados de la encuesta muestran que las vidas de la gente se mejoran por la incorporación de esas nuevas tecnologías de la comunicación, y que no temen que su uso les impulse a una espiral de aislamiento”.

Todavía más, parece que los efectos son más positivos: “en particular, los adolescentes piensan que el uso de las redes sociales les ha ayudado en sus relaciones.

La mitad de todo los que usan las redes sociales dicen que les ha ayudado en sus relaciones con amigos (52%), en comparación con un mero 4% que dicen que les ha perjudicado en ellas.

Paralelamente, más de un tercio dicen que les ha ayudado en las relaciones con sus familiares (37%), en comparación con un 2% que dicen que les ha perjudicado en ellas. Además, la mayoría de los adolescentes dicen que las redes sociales les ayudan a mantener la relación con amigos a los que no pueden ver con regularidad (88%), a conocer mejor a sus compañeros de clase (69%) y a conectar con gente nueva que tiene intereses compartidos (57%)”.

 

¿Qué pueden y deben hacer los padres en este tema?
Aunque parece claro que las nuevas tecnologías refuerzan las relaciones personales en la mayoría de los casos, Internet puede hacer mucho daño a niños que naveguen sin control. El problema es entonces que sus padres no están donde deberían, como indican algunos resultados de la encuesta ‘EU Kids Online’.

Concretamente, el 40% de los padres cuyos hijos han visto imágenes sexuales en la red lo niega, el 56% de los que han recibido mensajes groseros u ofensivos lo niega, y el 61% de los que han quedado con alguien que habían conocido en Internet también lo niega.

Aunque la incidencia de estos riesgos afecta a una minoría de niños en cada caso, resulta muy significativo el nivel de negación de sus padres, junto con algunos otros resultados de ese mismo estudio:

– Aunque la mayoría de los padres habla con sus hijos de lo que hacen en Internet (70%) y procura estar cerca mientras navegan (58%), uno de cada ocho padres no adopta ninguna medida de control (13%), a juzgar por el testimonio de sus hijos.

– El uso de herramientas técnicas de seguridad es relativamente bajo: solo algo más de la cuarta parte de los padres usa filtros o bloquea sitios web (28%) y/o revisa los sitios visitados por sus hijos (24%).

– Dos tercios de los niños piensa que sus padres saben mucho o bastante de lo que hacen en Internet (68%), pero un 29% afirma que no les hacen mucho caso y el 8% que no les hacen ningún caso.

Allison Merlino cuenta lo sorprendida que se quedó al “descubrir que la forma más sencilla de prevención es estar con un ojo encima, algo que no se suele tener en cuenta.

El simple hecho de estar presente y en comunicación visual con el experto en informática de la casa sirve para mucho”.

Eso justifica que el uso de Internet deba limitarse a “una zona de la casa en la que siempre haya actividad. Por ejemplo, la sala de estar o el cuarto de jugar, en lugar del dormitorio o el sótano. Hay que hacer el esfuerzo de caminar de forma que se pueda ver la pantalla. Aunque tengo experiencia de que no resulta positivo dedicarse a mirar directamente desde detrás, dar vueltas por la zona de forma inocente deja claro el mensaje de que puedes mirar hacia la pantalla en cualquier momento.

Pero eso no es suficiente. “La segunda forma de prevención –igual de sencilla y de ignorada con frecuencia– es la comunicación.

Sencillamente, hablar con tu hijo sobre a qué se dedica cuando está con el ordenador, y tratar con naturalidad de los peligros potenciales”.

Los padres también necesitan ayuda, y Claire Perry ha estado luchando para conseguirla de una forma bien concreta. “Sería mucho más razonable que las empresas proveedoras de Internet  cambiaran el sistema, de forma que en lugar de trasladar toda la responsabilidad a los padres para que instalen filtros, Internet ya estuviera filtrado para los hogares, y que los clientes tuvieran que solicitar que se anulara el filtro si quieren ver pornografía o acceder a otros sitios para adultos, en lugar de tener que preocuparse de incluirlo como sucede ahora”.

 

Conclusión
He tratado de explicar por qué pienso que las nuevas tecnologías han aportado muchas ventajas a la sociedad en general y también a las familias, junto con algunas amenazas que solo pueden superarse con éxito si los padres están al tanto, en esto como en todo, para ayudar a los hijos en su educación, y si la sociedad respeta sus elecciones y les da las herramientas que necesitan para hacerlas posibles.
The Family Watch, Julio Molina Morales – IFFD Papers

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