Escrito por Daniela Vieira Papapietro / Nº 218 /  05 septiembre 2014
La responsabilidad: protagonistas de la propia vida

Una gran lección es aquella que nos enseña a no culpar a los demás por nuestros fallos y a no esperar que otros nos solucionen los problemas. En la familia puede aprenderse a ser responsables de  nuestros sueños y objetivos.

Cuántas veces hemos escuchado a nuestros niños decir frases tales como:
“El profesor me tiene mala, por eso me castigó. Todos nos estábamos portando igual de mal”. “Esta baja nota, es porque la Miss no sabe explicar bien la materia. Si explicara mejor, me sacaría mejores notas”. “No juego con mis compañeros, porque son todos pesados”. “Si mi hermano(a) me molestara menos, yo pelearía menos con él (ella) ”.

Me imagino que no son pocas las veces que nuestros niños hacen responsable al otro de no lograr lo que ellos quieren. Es así, como adoptan una postura en la que “el otro”  es el que tiene que cambiar, para que ellos puedan alcanzar lo que buscan y lo que es “justo” (claro, en base a su propia percepción de la justicia).

Esta actitud, alude a una postura pasiva, de víctima frente a la vida, donde a mi me suceden cosas, donde los demás son culpables de mi desdicha, los otros son los que tienen el problema y espero que ellos lo solucionen para yo ser feliz.

¡Cuidado! Esta postura genera sentimientos de rabia, tristeza, resentimiento y resignación. Y lo peor de todo, es que no soluciona los problemas, no nos ayuda a lograr nuestros objetivos. Muy por el contrario, nos aleja cada vez más de ellos.

Potenciemos el protagonismo en nuestros niños y en nuestras familias.

Si yo estoy sufriendo por algo, yo tengo un problema. YO soy parte de ese problema, y por ende, yo soy parte de la solución.

Hacerse responsable y protagonista es muy efectivo. Genera sentimientos de felicidad, bienestar y paz interior, aun cuando el objetivo no se cumpla de la manera que uno deseó.

Por eso, la próxima vez que escuchemos frases relacionadas con  “esto  negativo que me sucede se debe a que el otro…”, detengámonos, prestemos atención y hagámonos cargo.  Incentivemos un rol activo, responsable y protagónico en nuestros niños.

De manera contenedora y cariñosa, abramos y sostengamos  conversaciones donde existan menos “pobrecito(a), qué fue lo que te pasó”, “qué fue lo que te hicieron”, “qué tendría que hacer la otra persona para reparar esta situación que te daña”. Y más: “Qué hiciste o dejaste de hacer, para que TU obtuvieras ese resultado”, “¿qué podrías hacer distinto la próxima vez (tu y no los otros)?”, “a qué desafío te vas a enfrentar”, o “qué elegiste hacer frente a una determinada circunstancia”.

Quién es:
Daniela Vieira Papapietro es psicóloga y Coach Estratégico. Además de su trabajo clínico, es relatora de los Cursos de Orientación Familiar de Fundación Hacer Familia.

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Carolina

(1) Comentario

  1. Excelente articulo.

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