Escrito por Daniela Vieira Papapietro / Nº 220 /  05 noviembre 2014
Edad de siembra: Conectar a los niños con lo natural, lo simple y los afectos familiares

Esta es una edad en que los niños están más autónomos que en etapa anteriores, menos egocéntricos y se empiezan a focalizar cada vez más en el entorno que los rodea. Es una edad precisa para sembrar valores, principios y afectos. Conectemos a los niños en esta etapa con lo simple y con los vínculos familiares. Posteriormente tendremos una cuantiosa y productiva cosecha.

• Incentivarlos y conectarlos con la naturaleza
Una muy buena actividad para esta edad es hacer algún trekking familiar. En Chile hay muchos y maravillosos parques para hacerlo. Es un gran momento para que observen y experimenten la naturaleza, para hacer deporte (y todos los beneficios que esto conlleva), para trabajar virtudes y valores: tolerancia, compañerismo, cuidado por el otro y por el medio ambiente.  Junto con esto, es una actividad que disfrutan mucho y ayuda a mejorar los vínculos dentro de la familia.

• Plantación de alguna verdura, flor o semilla
En esta edad les encanta ver la causalidad de las cosas y como ellos pueden ser responsable de algunos eventos. Por eso es muy recomendable realizar alguna actividad que gire en torno a plantar algún tipo de semilla. Para esto es importante ir paso a paso: preparar la tierra, plantar la semilla, regarla día a día e ir observando cómo va creciendo. Los niños disfrutan mucho con esta actividad y es una gran instancia para acercarlos a lo simple, lo natural. Observan la relación causa efecto y se trabaja el valor de la constancia y de la importancia del cuidado hacia el otro y la naturaleza. De ahí se puede usar la clásica metáfora de que las relaciones hay que cuidarlas como cuando una cuida una plantita… A esta edad los niños tienen un pensamiento concreto y las metáforas son una manera muy concreta e ilustrativa de enseñarles valores y conceptos más abstractos.

• Conectarlos con las raíces familiares
Como este es el año internacional de la familia, otro de los aspectos simples y muy positivos para los niños es destinar tiempo a que compartan con los distintos miembros de la familia, más allá de la familia nuclear. Acá toman un rol especial por ejemplos; los abuelos. En la mayoría de los casos son una gran ayuda para la logística diaria de la casa. Muchas veces son los encargados de ir a buscar y a dejar a los niños cuando los padres están trabajando o tienen otras actividades.  En la consulta observo lo importante que son para los niños y me relatan sus actividades favoritas: jugar fútbol con ellos, jugar algún juego de mesa como damas, ir a los parques e ir al zoológico. Estas actividades son una instancia para acercar a los niños a las raíces familiares y promover profundos valores y aprendizajes.

QUIÉN ES:
Daniela Vieira Papapietro es psicóloga y Coach Estratégico. Además de su trabajo clínico, es relatora de los Cursos de Orientación Familiar de Fundación Hacer Familia.

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