Escrito por María Ester Roblero C. / Nº 222 /  19 January 2015
Nicolás León: Un chileno en el Congreso Humanum

A fines del 2014 se realizó en Roma el encuentro “Humanum”, un coloquio internacional de líderes de muchas religiones del mundo, que analizaron el tema de la complementariedad del hombre y la mujer. El único chileno asistente fue Nicolás León, director ejecutivo de IdeaPaís, a quien entrevistamos a su regreso. Fotografías: Nicolás León y Humanum.it

“Es muy impresionante ver cómo líderes taoístas, budistas, musulmanes, judíos, protestantes, anglicanos, católicos, Etc., pueden converger en una conclusión común desde visiones tan diferentes. También es muy potente ver la señal que nos da el mismo Vaticano convocando a este diálogo interreligioso. Creo que con este coloquio se está marcando pauta sobre cómo debemos abordar el tema del matrimonio y la familia, tanto católicos como no católicos. En definitiva, nos recordó que la realidad de la complementariedad es un hecho anterior a las religiones. Éstas reconocen esa realidad y la hacen propia en sus enseñanzas. Por esto mismo, debemos enfocar nuestros esfuerzos para lograr que esta realidad tan humana y anterior a cualquier credo, como es la familia, sea fortalecida en la sociedad”, explica Nicolás León, al regresar de Chile tras participar en el coloquio “Humanum”, en Roma.

¿Por qué fuiste invitado, como único chileno, a este coloquio?
– IdeaPaís a lo largo de sus cinco años de trabajo se ha destacado por ser un promotor de la familia en el contexto nacional, defendiéndola y promoviéndola como condición necesaria para lograr el desarrollo humano integral y la justicia social. Como parte de este trabajo desde hace un tiempo ya, pertenecemos a la Organización Mundial por el Matrimonio y es en ese contexto en que El Vaticano reconoce nuestro trabajo y nos invitó a participar como la única institución joven de todo el mundo junto a Grupo Sólido, institución argentina. Pude estar cara a cara con más de 300 líderes religiosos y académicos de todo el mundo; provenientes de distintas tradiciones, pero unidos en una conclusión común: la complementariedad hombre-mujer, tanto corporal como espiritual, es la base del matrimonio y la familia.

¿En qué consistió el seminario?
– El seminario se inició con una exposición del Papa Francisco y finalizó cada día con un espacio de diálogo entre todos los asistentes. El coloquio duró tres días, con un horario intenso de trabajo. Cada día un académico o experto presentaba una clase magistral sobre algún tema, para después ser complementado por un grupo de líderes que presentaba su testimonio y experiencia relacionada al mismo tema. Por último, a todo ello se adicionaba la presentación de una de las seis partes del documental realizado. En su discurso el Papa nos hizo un especial llamado a los jóvenes a ser revolucionarios ante la cultura de lo desechable y provisorio. En ese mismo sentido dijo: “Promuevan con coraje la cultura del amor fuerte y duradero yendo en contra de la corriente”. Creo que esto es realmente muy potente.

Una foto histórica: intelectuales y líderes de distintas religiones, unidos en torno a la importancia del matrimonio fundado en la complementariedad del hombre y la mujer.

No hay familia conservadora ni familia progresista

El tema central del coloquio fue, como dice su nombre, “la complementariedad entre un hombre y una mujer, como base del matrimonio, la familia y, por lo tanto, de la sociedad”. Durante el mismo desarrollo del evento se fueran abordando todas las repercusiones públicas de esa complementariedad. No solo en los mismos cónyuges, sino que también en los hijos y luego en el bien común. Un claro ejemplo de eso es la contribución personal del padre y la madre al matrimonio y a la formación de los hijos. Otro ejemplo sería constatar el hecho de que los mayores afectados con la crisis familiar son siempre los más vulnerables: ancianos, niños y mujeres.

Finalmente, se destacó que la contribución del matrimonio a la sociedad es indispensable, superando con creces la dimensión puramente emotiva a la que se le quiere reducir. Se nos invitó a no caer en la trampa de creer que esto se trata de un concepto ideológico o que responde a una única visión religiosa. La familia es un hecho antropológico y, por lo tanto, un tema social y cultural. El Papa nos dijo: “No se debe hablar hoy de familia conservadora o de familia progresista: la familia es familia”.

Estos conceptos, ¿están enmarcados dentro de una tesis más amplia?
– Creo que el Papa introduce de manera brillante el concepto de la “ecología humana”, el cual ya había sido utilizado por otros pontífices, pero que hoy en día toma especial relevancia. Actualmente estamos muy preocupados de la realidad del medio ambiente, pero al mismo tiempo vemos como este mundo cuyo motor parece ser la inmediatez y lo desechable, erosiona nuestras relaciones humanas.

¿Qué iniciativas se deben promover para evitar esa erosión de los afectos?
– Debemos promover una cultura que combata las enfermedades sociales que no permiten el desarrollo humano integral: debemos promover una verdadera sustentabilidad de las relaciones humanas. Luego, la mejor respuesta que podemos dar a esa crisis de sustentabilidad es, sin duda, el fortalecimiento de la familia, teniendo en cuenta que en la complementariedad entre hombres y mujeres, está en la base de esa unión. Identificar como problema fundamental el estado de nuestras familias es algo crucial para revertir el malestar que caracteriza a nuestra sociedad contemporánea. El debilitamiento de la familia ha llevado a que pongamos en riesgo e hipotequemos a los más vulnerables, que en el pasado tenían una familia estable dónde acudir, integrada por abuelos, padres, nietos, primos, etc.

Los temas abordados, ¿son solo para intelectuales o tienen aplicación directa en la vida de las personas?
– En ningún caso este es un mensaje acotado para un exclusivo grupo de personas, este es un llamado al sentido común donde se nos hacen recomendaciones que son completamente aplicables por cualquiera de nosotros. El solo hecho de que representantes de todas las religiones del mundo coincidan en esta verdad esencial nos da luces de que este es un tema anterior a las religiones, es decir, que las religiones sólo verifican y hacen parte de sus enseñanzas estas verdades, pero que éstas, están determinadas previamente por lo propiamente humano.

Las críticas a este coloquio

Han habido artículos de prensa que critican el concepto de complementariedad diciendo que es un eufemismo para subordinar a la mujer: ¿cómo se responde a eso?
– Hoy vivimos en un debate que está lleno de imprecisiones. La diferencia sexual no implica subordinación, todo lo contrario. La complementariedad supone la necesidad de uno sobre el otro y viceversa. Creer que esta diferencia se corresponde con subordinación, es no entender verdaderamente el punto: la contribución personal del hombre y la mujer, del padre y la madre en el matrimonio, la crianza de los hijos y la sociedad.

Una verdadera ecología humana pasa por reconocer que a través de lo femenino y lo masculino se alcanza el mayor bienestar. La ideología que ha querido desconocer esta complementariedad nos lleva muchas veces a perdernos dl bien que las mujeres -desde su feminidad-, pueden hacer en la sociedad.  Es cierto que aún quedan brechas injustificadas por superar entre sexos, pero esto no puede ser motivo para anular la feminidad y masculinidad que por sí mismas forjan esta complementariedad.

Otro argumento presente en columnas de prensa, es que se trata de una estrategia para luchar contra el matrimonio homosexual. ¿Cómo se responde a ello?

El coloquio no pretendió quedarse en debates contingentes y puntuales, sino que celebrar una realidad mucho más amplia. La diferencia sexual no es una mera forma de pluralidad o diversidad. No tengo recuerdo de que haya habido más que menciones puntuales del debate en torno al llamado matrimonio homosexual, porque el foco de la conversación fuemucho más amplio, centrándose en las bondades y beneficios que se derivan de la diferencia sexual. El eje del coloquio se centró en mostrar cómo la complementariedad entre hombre y mujer puede lograr grandes frutos para nuestra sociedad a través del fortalecimiento de la ecología humana. No veo en esta iniciativa, más que intenciones de poner el tema del matrimonio y la familia en el tapete de manera novedosa, trasversal y propositiva.

Y después de participar en este congreso, ¿qué nueva responsabilidad trajiste en la maleta para IdeaPaís?
El seminario nos dejó muchas tareas. Primero, resaltar la importancia de la familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer. En esta línea, tenemos programada la publicación de un informe que recoge los beneficios que significa tener familias fundadas en una cultura matrimonial, en términos de bienestar social, el bien de los hijos y la realización de las parejas, desde un enfoque empírico y científico. En este trabajo se recogen las últimas publicaciones en esta línea y se recopilan los datos para Chile en relación a este tema.
Pero también tenemos como meta por delante la concreción de un proyecto de ley para lograr dar respuesta a los miles de embarazos vulnerables que hay en Chile.

LOS DESAFÍOS TRAS EL CONGRESO “HUMANUM”

Nicolás León enumera los trabajos por delante:
A mi modo de ver, lo primero, es partir por generar un cambio cultural en torno al tema. Para quienes ya estamos casados, la tarea pasa por hablar bien de nuestro matrimonio, ser testigos vivos de una realidad preciosa. Para quienes aún no lo hacen, el desafío pasa por abrirse a una realidad que promete de manera unívoca una complementariedad que es condición de posibilidad para una vida bien vivida y así ver en el matrimonio un camino de realización conjunta entre hombres y mujeres que sí promete éxito.

En términos de política pública, en cambio, debemos en primer lugar promover la familia. No puede ser que una mujer sólo por el hecho de estar en edad fértil, sea catalogada con una condición que aumenta los costos de planes de salud. No puede ser que nuestros hijos sean catalogados como cargas por las ISAPRES, no puede ser que sea más fácil optar a una vivienda social estando soltero que casado y un largo etcétera de situaciones discriminatorias.

Luego y más al largo plazo, creo que tenemos un desafío público de volver a poner a la familia en el centro de la política social. Fíjense que cada vez que se habla de matrimonio en la política pública es porque se quiere redefinir, o porque se está proponiendo el AVP, pero ¿cuántas veces han escuchado un debate sobre cómo podemos promover que las personas mantengan relaciones permanentes, solidarias y fuertes? Yo por lo menos no lo he visto nunca.

Reportajes Relacionados

About Author

Carolina

(1) Comentario

  1. Me parece interesante lo que dices de la familia , pero que pasa con los hijos pequeños que son un problema para los padres .
    La sicóloga Nicol Aguirre , me recomendó pedir una hora para mi hija .
    Llevo 2 años con sicólogos y no avanzo nada .
    No sé si es la manera correcta de pedir ayuda , pero no quiero que mi niña sea un adulto que sufra , por no saber ” adaptarse a lo socialmente correcto ”
    Nicolás ojalá puedas ayudarme , estoy muy acongojada con este problema .
    Los niños son la base de la sociedad y esta base debe tener principios , valores y normas claras .
    Para salir adelante , en este mundo tan hostil como en el que vivimos .
    Agradezco tu ayuda
    Saludos
    Anabella Brondi

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *