Escrito por Mercedes Ezpeleta de la Fuente / Nº 221 /  05 enero 2015
Once upon a time: Una serie para la familia

¿Qué calificación se pone a un película en la que un lobo destroza a una ancianita a dentelladas y unos leñadores vienen luego a destriparlo mientras duerme? Parece que al fin se reconoce abiertamente que los tradicionales cuentos no eran “tan” para niños. Pero por otro lado, esta serie ha logrado construir relatos apropiados para reunir ante la pantalla a lo que tradicionalmente se ha llamado una audiencia familiar y que quizás, últimamente, se estaba volatizando.

Once upon a Time cuenta la historia de los habitantes de Storybrook, una ciudad donde viven varios de los personajes de los cuentos clásicos, bajo una maldición lanzada por la Reina Malvada que hace que no recuerdan quiénes son en realidad. El capítulo 1 arranca con la llegada de Emma a la ciudad.

Once upon a time está narrada con la estructura de un cuento clásico: introducción, nudo, desenlace y moraleja. Nos muestra la eterna batalla entre buenos y malos, la dificultad del bien para triunfar sobre el mal, la búsqueda del por qué de la existencia de cada hombre y el saber cuál es la misión que cada uno tiene en la vida. Pero, por supuesto, en un clima de magia y fantasía, donde drama y comedia conviven perfectamente en cada uno de los capítulos.

Si bien es cierto que los últimos episodios de la primera temporada fueron perdiendo esa magia, durante la segunda volvieron a recuperarla, en la tercera las historias fueron avanzando con un toque más real y actual (sobretodo las románticas) y ahora cuando parece que llega el frío a Storybrook, sin duda, Frozen hará las delicias de los espectadores más jóvenes.
El éxito de Once upon a time es haber conseguido que la audiencia -adulta, joven y pequeña- participe en las tramas de una forma activa distinguiendo si la trama es la del cuento o es la de la actualidad. El viaje en el tiempo no lo hacen los personajes solos, el telespectador va también con ellos.

Unos personajes redondos, bien definidos -por poner un ejemplo, el duelo entre madre y madrastra es tal como nos lo hemos imaginado todos siempre-, personajes clásicos con una vuelta de tuerca sorprendente, como ese capitán Garfio divertido e ingenioso. Y por encima de todo, unos personajes muy bien interpretados, las modulaciones de voz y las expresiones de la cara de muchos de ellos son auténticamente “de cuento”.
No en vano, ésta es una serie por la que están desfilando los actores de todas las series, desde Buffy a Mad men, pasando por Falling skies, Breaking bad, Lost, House y How I met your mother, entre otras. Un elenco fácilmente reconocible para la audiencia.

Aunque los superhéroes han vuelto a nuestras pantallas, conviven muy bien con las hadas, las princesas y los enanos en esta cuarta temporada (y no parece que la última) de Once upon a time.

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