Escrito por María Ester Roblero C. / Nº 223 /  25 marzo 2015
No al aborto. No al miedo

Para muchas de las mujeres que aparecen en este reportaje, el aborto fue una opción. Por miedo y desesperanza, presión de sus familias o parejas, no veían otra salida. Sin embargo, la simple existencia de número un teléfonico y de una persona al otro lado de la línea, dispuesta a acompañar, aconsejar y ayudar, bastó para que hoy tengan en sus brazos a un hijo o hija que les recuerda a diario por qué vale la pena vivir. Fotos: María Ester Roblero Cum.

Monserrat contempla con inmenso amor a su pequeño hijo Ian, de apenas dos meses. Ella tiene solo 19 años, estudia Agronomía en la Universidad Católica y hoy logra sonreir, aunque el último año de su vida fue muy díficil. Cuenta que tenía el presentimiento de que había quedado embarazada y sentía pavor. Es la mayor de cuatro hermanos y no se imaginaba cómo podrían reaccionar sus padres al saber de su embarazo. Su pololo se había ido a estudiar fuera de Santiago y se sentía muy sola. Vio en el Metro un cartel de la Fundación Chile Unido y mandó un mail. Le respondieron rápidamente y comenzaron a acompañarla, a darle fuerzas, primero para hacerse un test y confirmar sus presentimientos, y luego para conversarlo con sus papás.

Fue un golpe duro para ellos, pero la apoyaron y le pidieron que no dejara la universidad. Logró cerrar bien el semestre, dio su último examen la noche anterior al nacimiento de Ian, el 29 de octubre del año pasado. El papá de Ian por su parte congeló su carrera y volvió a Santiago para acompañarla y estar con ella en la sala de partos. Con la mirada llena de amor, dice que sin duda no fue fácil, pero al tener a Ian en sus brazos siente que valió la pena y que en su casa están felices con el niño.

El caso de Claudia es diferente. Ya era madre de tres hijos (23, 17 y 13 años) cuando quedó embarazada. Trabajaba como administradora de un hotel y no quería por ningún motivo tener otra guagua. Cayó en una profunda depresión y comenzó a sufrir crisis de pánico. Su familia y su entorno la presionaban para que abortara. Antes ya se había provocado un aborto con misotrol, pero cuenta que eso la dejó “mentalmente para la embarrada”, por lo que no quería volver a pasar por eso. En su desesperación buscó en Google información para dar a su hijo en adopción y así encontró el teléfono 800572800 de Fundación Chile Unido. Allí empezaron a acompañarla semana a semana vía telefónica y también una psicóloga le fue dando apoyo especializado. A poco andar desistió de su idea de dar a su hijo en adopción. El 17 de septiembre del 2014 nació Isidora Antonia. Hoy dice que está enamorada de su hija, que no se imaginó jamás que iba a traerle tanta felicidad y que la ama. Que antes se sentía más mujer que mamá y ahora se siente más mamá que mujer. Una vez que nació Isidora, todos en su casa y en su entorno se flecharon con ella. Incluso su hija mayor, quién era la que más la presionaba para que se deshiciera de su guagua, ahora es quien más la cuida y la regalonea. Dice: “La bebé les ha cambiado la vida a todos y vino a traer alegría”.

Francisca quedó embarazada en un momento difícil de su vida: justo había dejado una carrera después de tres años y había empezado otra, ante lo cual en su familia no estaban conformes. Cuando supo que estaba esperando un hijo, sintió miedo de la reacción de sus padres y de su pareja. El miedo estuvo justificado, porque a raiz de las discusuiones que se sucedieron tuvo que irse de la casa. Se sentía muy presionada y la idea del aborto apareció. Escribió en Google la palabra “aborto” y “misotrol” y así fue como llegó a la Fundación Chile Unido. De pie ante más cien mujeres que sostenían a sus hijos en brazos el día de Navidad recién pasado, Francisca entregó este testimonio: “Sí se puede salir adelante, sí se puede luchar por la vida de tu hijo aunque tu propia familia y pareja te presione”. Francisca logró sacar su carrera adelante y cuidar a su hija: hoy es una flamante abogado y Josefina ya tiene tres años.

El miedo y los embarazos vulnerables

Al igual que Monserrat, Claudia y Francisca, un centenar de mujeres con sus hijos se dieron cita para celebrar la Navidad recién pasada en las dependencias de Chile Unido. Todas ellas habían llamado en un momento de desesperación, miedo y soledad al telefono 800 572800 para pedir ayuda.

Desde 1999 Chile Unido, institución privada y sin fines de lucro, recibe llamados de todo el país. Se trata de mujeres que están pensando abortar. Las atienden voluntarias capacitadas, que las acogen, entregan contención y ayudan a ir analizando las razones que las hacen pensar en abortar y buscan soluciones.

Verónica Hoffman, directora ejecutiva de Fundación Chile Unido, explica que la experiencia acumulada en estos 15 años de trabajo les confirma que los verdaderos motivos por los que las mujeres piensan en el aborto, más que porque el hijo que esperan sea fruto de una violación, venga con malformaciones o ponga en riesgo su vida, son la presión social y el miedo. Cuando las mujeres se atreven a enfrentar a su entorno y a buscar solución a sus temores, en el 85% de los casos optan por la vida de sus hijos. Esto ha permitido a Fundación Chile Unido celebrar el nacimiento de más de cuatro mil niños.

Pero está experiencia de más de una década y media también ha servido para generar estudios. Con datos entregados por Fundación Chile Unido y por el Instituto Melissa, Idea País generó el informe: Embarazo Vulnerable, realidad y propuesta” (http://ideapais.cl/especiales/embarazo-vulnerable-realidad-y-propuestas/).

En este informe se reitera que entre los principales factores que hacen que una mujer considere abortar está la coerción, la violencia, el ocultamiento por temor, las expectativa de vida quebradas, la estabilidad psicológica, el abandono o expulsión del hogar, y la presión de la familia y la pareja, entre otros. Estas mismas situaciones hacen que estas mujeres vivan embarazos vulnerables.

El remedio no es el aborto

Citando a la organización norteamericana Feminists for Life, en Idea País señalan que “cada aborto es un reflejo de que nuestra sociedad no ha estado a la altura de las necesidades de la mujer; no hemos sido capaces de entregar soluciones que puedan contribuir a mitigar las causas que empujan a esa mujer a optar por un aborto”. Estas son sus diez propuestas:

1. Proyecto de ley de protección integral a la maternidad
Creación de un proyecto de ley de protección integral a la mujer embarazada y al niño que está por nacer, eliminando todo tipo de discriminación arbitraria, estableciendo las garantías necesarias para ello, especialmente en los casos de embarazos vulnerables.

2. Crear una Unidad de Cuidados Paliativos Perinatales en los hospitales regionales del país
Dada la baja incidencia de patologías fetales incompatibles con la vida, como la anencefalia, holoprosencefalia, la hidranencefalia, la atresia laríngea, entre otras, es razonable que el Estado otorgue beneficios con garantías explícitas a las familias, tal como ocurre con el AUGE, mediante un programa concreto de apoyo y protección social, con cargo al presupuesto nacional de la Subsecretaría de Salud.

3. Potenciar los programas de educación sexual
Actualmente, el acompañamiento y la ayuda efectiva al embarazo vulnerable es una asistencia de segunda línea de prevención, es decir, cuando fallan los métodos de planificación familiar. Como ejemplo, explican que el programa Teen Star ha mostrado empíricamente sus resultados, por lo que es necesario promoverlo a nivel del Ministerio de Educación.

4. Restablecer el Centro Especializado de Atención y Apoyo a la Maternidad (Ceaam)
Recuperar el servicio de atención telefónica, electrónica y/o presencial, de carácter gratuito y confidencial, a mujeres embarazadas u otros casos relacionados con la maternidad, con el objeto de entregar orientación, contención, seguimiento y derivación a especialistas, con profesionales capacitados en temas de apego, lactancia, duelo por pérdida de un hijo, embarazo en conflicto, embarazo adolescente, adopción, consultas legales, depresión post parto, abuso sexual, entre otros.

5. Protección y seguridad social para la maternidad
Se propone aumentar la creación de normas jurídicas cuyo bien jurídico tutelado sea la familia y la maternidad. También mejorar los programas no formales de educación preescolar, impulsando programas de capacitación para madres que han tenido un embarazo vulnerable desde las municipalidades o JUNJI/INTEGRA, a fin de entregarles las competencias necesarias para dar una buena educación inicial a sus hijos.

6. Incorporar como categoría de no discriminación, la maternidad y el nacimiento en la ley de antidiscriminación.
Se propone modificar la ley 20.609 que establece medidas contra la discriminación, en orden a incorporar una nueva categoría: la maternidad y el nacimiento. Hoy por hoy, en la práctica, ocurren situaciones de discriminación, como por ejemplo, en lo que se refiere al fuero materno, que establece el artículo 201 del Código del Trabajo, el cual opera sólo desde el nacimiento y no es un derecho para las madres que pierden a sus hijos en estados muy avanzados de gestación.

7. Modificación de la ley 20.584 de derechos y deberes de los pacientes.
La ley de derechos y deberes de los pacientes que entró en vigencia en 2012, no contempla que, en el caso de una mujer embarazada, estamos frente a dos pacientes. Por ello se debería agregar el incurso tercero al artículo 2 de la referida ley, en orden a introducir legalmente el principio de “los dos pacientes”.

8. Potenciar la actual red de hogares de acogida para mujeres con embarazos vulnerables pertenecientes al SENAME.
Es necesario potenciar los hogares que actualmente existen, mediante un programa integral dirigido que permita extender la cobertura para estos casos de vulnerabilidad, sobre todo en las regiones extremas del país, donde la tasa de embarazo adolescente, por ejemplo, es más alta que el promedio nacional.

9. Creación de Centros de apoyo a madres adolescentes en las facultades de Ciencias de la Salud, Psicología y Trabajo Social del país.
Según la VII Encuesta Nacional de la Juventud, sólo el 16% de quienes han sido madres/padres adolescentes están estudiando en la educación superior, o bien la han completado. Con el fin de apoyar a las madres que trabajan y estudian, se podrían implementar en las universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica, Centros de apoyo a madres adolescentes. De esta forma, se podrá contribuir a que las madres puedan seguir con sus embarazos adelante sin tener que dejar de lado sus estudios.

10. Introducir indicación al proyecto de ley de reforma integral al sistema de adopción en Chile.
Introducir indicación al proyecto de ley de “reforma integral al sistema de adopción en Chile” que actualmente está en trámite en la Cámara de Diputados con el fin de concientizar a la ciudadanía sobre la importancia de la adopción en nuestro país. Idea País propone agregar a la redacción del artículo 9 que trata sobre el “principio del interés superior del niño y adolescente”, la frase “y el que está por nacer”. Y modificar el artículo 10, que trata sobre uno de los principios rectores que rigen los procesos de adopción en Chile, que dice “Derecho de la niña, niño y adolescente a vivir en familia” por “Derecho de la niña, niño, adolescente y el que está por nacer a vivir en familia”.

Reportajes Relacionados

About Author

Carolina

(0) Comentarios de lectores

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *