Escrito por Maureen Lennon Zaninovic / Nº 223 /  07 April 2015
Maite Alberdi: “La cocina es un lugar de encuentro e identidad”

Esta joven documentalista chilena triunfa en el mundo del cine con una obra sobre un grupo de amigas de 80 años de edad que se reune cada semana a tomar el té.

La documentalista chilena Maite Alberdi hoy acapara las miradas por su elogiado documental “La once” que, tentativamente, se estrenará en los cines nacionales en abril o mayo próximos. Ganador del último Santiago Festival de Cine (Sanfic), su trabajo es un emocionante testimonio de un grupo de señoras octogenarias, ex compañeras de colegio, quienes hasta el día de hoy -salvo algunos fallecimientos recientes- se juntan a tomar religiosamente el té, fieles a la tradición de antaño, con canapés y fina repostería.

“La once” de estas amigas se rescata con toda su ritualidad y como un espacio donde se fragua la amistad y se comparten las penas, alegrías, la soledad y los cambios generacionales. Antes de cada comida, bastante surtida en alimentos dulces y salados, esta grupo de amigas reza y agradece la posibilidad de seguir juntas, después de 65 años de salidas del colegio.

“No me imaginé que iría a abordar un tema tan relevante para los chilenos. Algo que parecía tan naif, resultó un elemento identificador y me di cuenta que estaba tocando varias teclas, porque finalmente todos nos seguimos juntando con los amigos y muchas abuelas se reúnen a tomar el té y a jugar cartas”, revela la documentalista, quien ha recibido importantes reconocimientos nacionales e internacionales.

Por su anterior documental “El salvavidas” recibió un Premio Altazor. La cineasta añade que la idea de “La Once” surgió “de ver constantemente a mi abuela y sus amigas juntándose a tomar té, pero creo que dimensioné la importancia que tenía este rito el día que estrené mi primer cortometraje y mi abuela, que iba a todas mis presentaciones, no fue porque dijo que el compromiso con sus amigas era ineludible. En ese momento decidí explorar qué pasaba ahí y observar cómo esa amistad siguió existiendo por la importancia que ellas le daban al rito”.

Maite Alberdi cuenta que el rodaje duró cinco años (partió el 2009). “Grabábamos una vez al mes, cada vez que ellas se reunían. Nosotros nos hicimos parte de ese grupo y las acompañamos. Fue un proceso de seguimiento largo, pero era la única forma de hacer esta película para poder sentir la dimensión del paso del tiempo en un grupo que se caracteriza por su constancia”.

¿Está en crisis el rito cultural de sentarse a la mesa?
– Sin duda, porque hoy hay un ritmo laboral que impide mantener esa costumbre. En el caso de la hora del té, se mantiene sobre todo en los estratos de mujeres mayores, y como un rito eminentemente femenino.

En un momento del documental las abuelas leen sus cuadernos de economía doméstica…
– Fue súper chocante y perturbador para mí, en términos de contraste generacional, revisar esos cuadernos donde, entre otros temas, se estipulaba el presupuesto con que contaba la dueña de casa y sus labores. Se les plantea a las mujeres que la labor primordial debe ser la casa y que, en lo posible, no deben dejar botada esta tarea o traspasársela a una nana, por el trabajo profesional fuera del hogar. Todo eso mezclado de recetas de cocina. Hay todo un hacer que también está recogido en esos cuadernos que resulta muy revelador, lo mismo que la forma en que se debe acoger a las visitas y conseguir que el espacio familiar sea grato. Ese toquecito de calor y la preocupación por dejar lista la mesa el día antes. Son costumbres que hoy muchas veces se han perdido por el estrés del día a día y que los espectadores reviven a través de este documental, recordando, por ejemplo, los tés de las abuelas o la comida de sus madres.

¿Este boom gastronómico, con realities y edición de libros, puede contribuir a recuperar ese rito?
– Espero que sí. En mi próximo trabajo: el documental ‘Los niños’, sobre un grupo de personas con Síndrome de Down, los protagonistas también cocinan. Para mí la cocina es un lugar de encuentro e identidad. Todos estos espacios que se están abriendo ayudan a reafirmar que la comida es un acto de acogida tremendamente relevante para la vida de las personas y un acto de creatividad”.

Reportajes Relacionados

About Author

Carolina

(0) Comentarios de lectores

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *