Escrito por Mónica Bulnes P. / Nº 226 /  11 junio 2015
Esas cosas de “hombre”que ya no van

¡Qué necesarios son los hombres! Dentro del tema de la familia, no sólo los necesitamos para formar una pareja, tener hijos y trabajar con nosotras en el sostenimiento y buen funcionamiento del hogar. Su perspectiva y manera masculina complementa toda actividad en la que participan, enriqueciendo la vida en pareja y la formación de los hijos.

Así como es un gusto encontrarlos, por ejemplo, en una plaza jugando con sus hijos, es muy molesto, en algún momento, encontrarse con hombres que parecen no estar a la altura de los tiempos. ¿A qué me refiero? A los que todavía creen que con garabatos, modos violentos y francas demostraciones machistas, deben demostrar su masculinidad.

Ser Hombre (así, con H mayúscula) significa, entre otras cosas, fuerza (no agresión), protección (no control), compañía (no acoso) y ejemplo. En esta última característica reside uno de los mejores caminos para erradicar para siempre las conductas que de verdad impiden que las familias puedan construirse una vida feliz.

Dice un dicho “Papá, no puedo escuchar lo que me dices porque tu conducta habla muy fuerte”. Los hijos nos observan y toman nota de lo que hacemos todo el tiempo. Es a base de la conducta de sus padres que los niños van determinando las maneras en las que hay que enfrentar el mundo.

Si veo que mi papá discute a gritos o se pelea a golpes ante un problema, creeré que es así como se resuelven las situaciones difíciles. Si me doy cuenta que mi papá fuma sin parar, o toma en exceso, aumenta la probabilidad de que yo haga lo mismo cuando sea mayor. Si mi papá se refiere despectivamente a las mujeres y hace comentarios machistas, es muy posible que yo tenga la misma visión: si soy mujer, me sentiré insegura sobre mis capacidades; si soy hombre, no tendré una opinión muy elevada del sexo opuesto.

Ser papá es un papel muy poderoso. La capacidad de influencia, y por lo mismo, la posibilidad de cambio son enormes en el ámbito familiar. Incluso si tu hijo se comporta de una manera que no va de acuerdo a lo que sus padres creen, su comportamiento puede modificarse gracias a la cariñosa guía que lo dirige a convertirse en un adulto íntegro.

Siempre existe algo que se puede mejorar. No hay conducta que esté tan establecida que no se pueda eliminar o cambiar. Pero, como siempre, aceptar que se puede crecer como persona y mejorar la vida en pareja y familiar, es el primer paso. Una vez que hay conciencia de que nos hemos equivocado y disposición por trabajar para hacer las cosas de distinta manera, lo siguiente es ser muy específico: ¿qué dices o qué haces que no refleja que eres un Hombre?, ¿qué palabras o acciones están más de acuerdo con la persona que quieres ser? Después es necesario poner atención a tu conducta; estar atento a tus reacciones para poder comportarte de la manera que quieres y no como lo hacías antes.

Como con todo lo que vale la pena, necesitas tiempo y paciencia, pero un día te darás cuenta que te has convertido en un Hombre, para tu orgullo y el de tu familia.

¡Feliz día del Padre!

QUIÉN ES
Mónica Bulnes es psicóloga, magíster en Ciencias de la Familia, especialista en pareja y formación de los hijos, charlista internacional y escritora.
Desde hace más de 8 años recibe y responde a consultas de manera gratuita en su sitio “Pregúntale a Mónica”.
(www.preguntaleamonica.com)

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Carolina

(1) Comentario

  1. Siempre leo su revista. Soy profesora de Lenguaje y Comunicación y llevo a mis clases muchos de sus reportajes, entrevistas, artículos, etc. Toda la revista la uso en mis clases, de tal modo de que, además de servirme de ejemplos de tipologías textuales, los alumnos se enriquecen como personas a través de los contenidos que tratan los textos.

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