Escrito por Andrea Puyol M. / Nº 233 /  18 enero 2016
La seguridad para los hijos en un mundo inseguro

Con este interesante y llamativo título la psicóloga Mónica Bulnes presentó la charla con que celebró los 10 años de su programa radial por internet (podcast) llamado Pregúntale a Mónica. El tema es particularmente vigente hoy en día.

Viviendo en un país sísmico y en una época donde además a través de las noticias nuestros niños obtienen información muy fuerte, que la mayoría de las veces no entienden, la nuestra es una sociedad muy vulnerable a los traumas y por ende a que nuestros hijos sean presas fáciles de la ansiedad. Con todo esto en mente, Mónica Bulnes decidió elaborar su charla “Seguridad para los hijos en un mundo inseguro”, un tema que, sin duda, no deja indiferente a ningún padre de niños pequeños y adolescentes.

¿Qué te inspiró a abordar este tema?
– Lo que yo quería era ayudarle a los papás con ideas para la contención de un hijo que ha vivido una experiencia muy traumática o muy difícil, que puede ser incluso la pérdida de un ser querido o la separación de los papás; situaciones que provocan mucha ansiedad. En cuanto a lo social, los temas de violencia, de delincuencia, lo que pasó en Europa en noviembre… lo que yo quiero es ayudar a los papás a que puedan guiar a sus hijos a que procesen estos hechos de la mejor manera, porque seguirán sucediendo, no podemos resguardarlos de momentos trágicos y muy difíciles. No hay manera de evitarlos y por lo tanto lo que hay que hacer es por un lado consolarlos pero también dejarlos bien armados para que puedan sobreponerse después por sí mismos ya que es eso lo que un padre debe buscar, que sus hijos puedan pararse por sus propias piernas.

¿Cuáles otras situaciones dejarían a los niños sintiéndose muy inseguros?
– Los fenómenos naturales, un terremoto por ejemplo. Después de un desastre natural yo tengo muchas consultas de niños hasta de 14 años que vuelven a la cama de sus papás porque se sienten inseguros. Se les movió el planeta. Por otro lado no recomiendo que los niños muy pequeños vean las noticias después de estos y otros hechos catastróficos ya sean naturales o no. Los niños no tienen cómo procesar la información. Tienen una formación muy básica y un alto grado de fantasía y por lo tanto lo que ven o escuchan se convierte rápidamente en pesadilla. También la muerte de sus pares, es muy difícil de asumir por sí solo para un niño. Cada situación impacta de distinta maneras a los distintos niños, por eso que los papás tienen que estar atentos para saber cómo manejar cada momento difícil.

La psicóloga señala que un gran tema en la seguridad de los niños y de los jóvenes son las redes sociales y que eso asusta mucho a los papás. Hay muchas tendencias de conductas riesgosas que los niños realizan por influencia de lo que pasa en las redes sociales. “Ahí leen y se enteran sobre cosas que los adultos no nos imaginamos, por eso debemos estar muy informados y ser muy cautos también en la publicación de detalles de la vida de nuestra familia. Solo así se le dará un espacio positivo a las redes sociales en la vida de los niños. No los podemos aislar y quitarles todo, debemos enseñarles a usarlas bien y de manera segura. Hay que decirles métete a este mundo pero cuídate”.

¿Y el bullying cómo podemos relacionarlo con la seguridad de los niños?
– Debemos empezar desde que los niños son pequeños a fomentar en ellos la buena convivencia y el respeto a sí mismos y a los demás. Es fundamental observar su conducta, porque ésta se convierte en su lenguaje y nos puede indicar cómo están viviendo el bullying; si se sienten ahogados por estar siendo víctimas de un bullying muy profundo. Hay muchas actitudes de los niños que delatan que no lo están pasando bien, hay veces que ni ellos mismos se dan cuenta, por eso somos los papás los que tenemos que observar, porque somos quienes conocemos a nuestros hijos. Si notamos que nuestro hijo está en problemas, nuestro trabajo es investigar, ir al colegio, preguntar, hablarle a la mamá del amigo para saber cómo lo ha visto ella en su casa, hay que empezar a “cuadrar” información, para poder determinar si está siendo víctima de acoso. También es importante saber que no todo es bullying porque tenemos una sensibilidad exacerbada respecto del tema y no le tenemos que traspasar eso a nuestros niños. Hay que ser muy cuidadosos.

Contención según las edades
Según Mónica Bulnes, los padres tienen que manejar de sus emociones de distintas maneras frente a sus hijos según la edad de ellos. Sus recomendaciones son claras y muy prácticas:

• De 0 a 6 años: “Un bebé o un niño pequeño lo que necesita para tranquilizarse si pasa algo es cargarlos o abrazarlos con frecuencia, con un abrazo cercano y cálido. A los más chicos con una manta bien calentitos y apretaditos, como replicando la sensación de útero que es lo que más los tranquiliza. Esto no los va a mal enseñar en ese momento, no se está aumentando una actitud de maña, por el contrario se les está transmitiendo tranquilidad y calma”.

• De los de 7 años hasta los 10: “Ayuda mucho el conversar porque los niños tienden mucho a preguntar ¿y por qué pasó esto? ¿quién era el malo? Y los papás tratan de distraerlos diciéndoles que se vayan a ver las caricaturas y no, hay que ayudarles a los niños a hablar porque ellos están tratando de entender qué paso y lo que ellos sienten respecto de lo que pasó. Hay que enseñarles que eso que sienten se llama nerviosismo o pánico o preocupación y necesitan acomodar sus sentimientos. También hay que preguntarles sobre sus sentimientos para que no saquen malas conclusiones como por ejemplo que cuando sus papás se separen no piensen que fue porque ellos se portaron mal. Preguntar les ayuda a los padres a saber a qué conclusiones están llegando los niños respecto de la realidad y así pueden corregir las percepciones erradas”.

 Con los pre adolescentes: “Como no cuentan nada, lo que se debe hacer es construir intimidad, realizar actividades en familia, porque así se prepara el terreno como para que a la salida catorce el joven te diga me asusté o esto no me gustó, etc. Con los jóvenes no se puede llegar con el interrogatorio porque más se encierran y más se alejan”.

NIÑOS SEGUROS

¿Cómo se puede describir a un niño seguro?
– Un niño seguro es que el que dice “yo creo en mí”, ya que eso habla de una autoestima fortalecida, una persona que es capaz de confiar en los demás pero al mismo tiempo funciona en él/ella el autocuidado, es decir confía en el otro, pero no se descuida. El tema de la seguridad se trata de estos dos aspectos, por un lado la confianza intrapersonal, la seguridad que tengo de mí mismo, y luego en la confianza en el otro, creo en que es una persona buena pero no me pongo en peligro.

¿Desde dónde obtiene esa seguridad el niño?
– En la casa, desde que nace, ese es el primer origen de lo que es seguridad y es ahí donde está nuestro principal poder, por eso es que yo trabajo con los papás siempre, porque es en casa donde independientemente de la edad se puede contener y apoyar al niño o al joven para que salga adelante. Sin embargo lo principal para que este proceso tenga éxito es la actitud de los papás.

¿Cuáles actitudes de los padres refuerzan la seguridad de sus hijos?
– Los niños asumen que los papás saben más porque tienen más años, así de simple. Y cuando pasa algo el niño lo primero que hace es darse vuelta a ver cómo se comportan los papás. Si por una situación cualquiera sus padres se alteran y se asustan, el aprenderá a enfrentar así lo desagradable e inesperado. No quiere decir que los adultos no puedan expresar susto o tristezas, pero sí ojalá frente al niño lo hagan con una actitud lo más calmada posible y lo más orientada hacia lo positivo. En la privacidad de sus piezas pueden llorar y patalear, pero en presencia del niño hay que indicarle que se está asustada, que le duele mucho, pero que se va a salir de eso, que se va a encontrar la manera de pasar del peligro.

Mónica Bulnes agrega que dándoles seguridad a los niños, los niños podrán ser más resilientes, sabrán cómo salir de las situaciones traumáticas, pero que todo dependerá de que no los sobreprotejan. “No hay que asumir que nuestros hijos no pueden hacer esto o lo otro, no hay que asumir que ellos no lo deben pasar mal porque la lectura de los niños es yo no puedo hacerlo. Lo importante es hacerlos un poco cargo de lo que les está pasando y a través de la pregunta ¿cómo se te ocurre a ti que puedes salir de esto?, los validamos y ayudamos a buscar sus herramientas internas, acompañándolos y dándoles un voto de confianza”.

¿Tiene que ver con la confianza?
– Las segundas oportunidades son muy importantes, incluso cuando castigas a los más pequeños lo importante es hacerlos cargo de la solución a un problema que ellos han creado, si se repite la falta, parte del castigo puede ser que no se va a realizar esa actividad por un tiempo acotado, pero después de ese tiempo se intenta de nuevo. Entonces ellos así entienden el mensaje que depende de ellos y su conducta el poder realizar las actividades que les gustan. La sentencia a muerte del nunca jamás no les da la opción de aprender y se vuelve una predicción: nunca aprenderá. Hay en psicología lo que se llama efecto Pigmaleon, que es te portas como te tratan. Si a un niño le dices tú puedes o yo ya sabía que tú podías él tendrá confianza en que puede y tratará de lograr sus metas y será más seguro.

¿Cómo son los papás chilenos?
– Tienen mucha culpa, muy sobre protectores, pero muy entregados a sus hijos. La familia es central en Chile y esa es la gran fortaleza de este país porque no hay desidia ni hay negligencia en la crianza de los niños.

¿En qué se diferencia con los papás de otros países?
– En general, todos los papás del mundo estamos preocupados de lo mismo, de ayudar a superar los problemas y guiar a sus hijos. La mayoría de las características son las mismas.

QUIÉN ES
Mónica Bulnes es mexicana, casada y con 3 hijos nacidos en México pero que llegaron a Chile de adolescentes. Ahora estudian en la universidad y tienen raíces profundas en nuestro país. Mónica estudió Psicología en la Universidad Anáhuac y es magíster en Ciencias de la Familia en el ISEF, Ciudad de México.

En México, fue co-conductora del programa “Crónicas de Familia” en Radio Centro (mayor conglomerado radial del país). El año 2005 comenzó a conducir “Pregúntale a Mónica” (preguntaleamonica.com), programa en Internet (podcast) , con un promedio de 150,000 descargas al mes. Es uno de los 40 programas más escuchados en Internet en español a nivel internacional (Fuente: Podsonoro, ranking Top 100) y ganó el Primer Concurso Internacional de Podcasts Iberoamericanos, en la categoría Educación. Mónica es invitada frecuente a programas de radio y televisión, charlista y autora de dos libros: “¡No más víctimas!” y “Generación App, Entendiendo y formando a los adolescentes en la era digital”, ambos de Editorial Planeta.

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