Escrito por Alejandra Fernández / Nº 245 /  27 March 2017
Cómo abordar  las pesadillas de nuestros hijos

Las pesadillas pueden no ser reales, pero las emociones del niño son intensas y deben ser tomadas en cuenta.

Los temores nocturnos y las pesadillas son un fenómeno común y parte del desarrollo normal en nuestros hijos.  A lo largo del tiempo los temores y miedos van cambiando según la etapa del desarrollo en que se encuentre el niño. Los más pequeños, en general, suelen asustarse con la oscuridad, con monstruos y otras criaturas fruto de su imaginación. A medida que van creciendo surgen miedos a peligros más reales como ladrones o desastres naturales. Al mismo tiempo, comienzan a darse cuenta de que una pesadilla es solo un sueño, y que lo que ocurre en ellos no es real y tampoco puede hacerles daño.

alejandra-fernandez-245Expertos plantean que los sueños y las pesadillas son un medio para procesar y elaborar pensamientos y sentimientos de situaciones cotidianas que les preocupan o inquietan. Judith A. Owens, reconocida especialista en sueño infantil, señala que si bien las pesadillas son parte normal del desarrollo, generalmente están relacionadas a situaciones de estrés o cambios que puede experimentar el niño durante el día y que podrían reflejarse en sueños que les perturben. Por ejemplo, el haber escuchado alguna historia que lo asustó, haber visto algo en la televisión que le haya dado miedo justo antes de acostarse, tensiones familiares, una mudanza, cambio de colegio, llegada de un hermano o problemas con algún amigo pueden ser gatillantes de una pesadilla.

Si bien no podemos impedir la aparición de las pesadillas, existen diversas alternativas para ayudar a que nuestros hijos manejen la angustia y el miedo que generan. Así, con el tiempo estaremos contribuyendo a que adquieran recursos necesarios para enfrentar diversos miedos que aparecerán a lo largo de la vida.

Cabe recalcar que cada niño es diferente y así sucede con la vivencia de la pesadilla, por tanto debemos ajustarnos a las particularidades de cada caso.
Jodi A. Mindell, Ph.D. en Psicología Clínica, es autora de numerosas publicaciones en desórdenes del sueño infantil y miembro del Sleep National Foundation. Ella, junto a otros expertos, sugiere algunas ideas para abordar las pesadillas luego de su aparición:

1. Entrégale seguridad
Calma y abraza a tu hijo, haciéndole sentir que estás ahí y que no vas a permitir que nada le pase.

2. Escucha con atención e interés
Si bien es importante mostrarle al niño que el mal sueño no ha ocurrido en la realidad, sus emociones durante la pesadilla son muy fuertes y angustiantes, por lo que es importante acogerlas sin juzgarlas.

3. Ayúdalos para que puedan volver a dormir
Puede ser de gran ayuda acercarles su peluche favorito para que lo abracen y poner una música suave. El uso de un “espantacuco” o el dejar una luz prendida los ayudará a sentirse más seguros. Algunas familias usan, incluso, un spray “anti monstruos”. Cuando sea posible, procura involucrarlos activamente en la búsqueda de soluciones para ayudarlos a recuperar la sensación de dominio y control. Por último, intenta acompañarlos hasta que estén tranquilos.

4. Al día siguiente, conversa con tu hijo sobre la pesadillay sus miedos:
Con la luz del día, muchas de las imágenes angustiosas pierden su poder. Cuéntale lo que pasó la noche anterior. Puedes recordarle lo que soñó y te contó. Incluso, dependiendo del niño, podría querer plasmar el sueño en un dibujo.

Ten en cuenta también estas otras recomendaciones que ayudarán a disminuir los miedos y pesadillas nocturnas
1. Evita castigar o amenazar al niño diciéndole que se irá a la cama. La idea es no asociar el ir a acostarse con algo negativo.
2. Algunos niños se sienten más seguros teniendo una mascota, como un perrito o incluso una pecera, cerca de su cama como compañía.
3. Evita programas de televisión, videos o historias que le generen miedo o preocupación justo antes de dormir.
4. Acompaña a tus hijos antes de acostarse. Este es un buen momento para conversar con ellos de sus preocupaciones o de cualquier cambio o acontecimiento importante que estén atravesando. Estos, por lo general, inquietan al niño y son frecuentemente causa de muchas pesadillas.
5. Explícales que tanto niños como adultos soñamos, y que algunos de esos sueños nos asustan, pero que son parte del crecimiento y que con el tiempo irán disminuyendo.

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