Escrito por María Soledad Barros / Nº 245 /  27 March 2017
¿Es saludable una dieta libre de gluten?

Cada vez más padres están eliminando esta proteína de la dieta de sus hijos, ya sea para bajar de peso o en busca de un estilo de vida saludable. Sin embargo, hacerlo sin supervisión médica puede implicar riesgos para la salud de los niños.

Un reciente estudio de la revista internacional Journal of Pediatrics señaló que la industria de alimentos libres de gluten ha tenido un incremento desproporcionado entre 2013 y 2015. Sin embargo, este aumento no se relaciona con el número de personas diagnosticadas como celíacos en este mismo período.

El mismo estudio arrojó que muchos estadounidenses habrían eliminado el gluten de su dieta diaria “sin razón alguna”, ya que la tendencia a consumir alimentos gluten free se está imponiendo como un nuevo estilo de vida saludable. Pero, ¿qué consecuencias en la salud puede traer una intervención de este tipo en la alimentación de una persona sana?

Ser celíaco

La intolerancia al gluten -una pequeña proteína que se encuentra en la harina de trigo, cebada y centeno- es una enfermedad que produce daños en las vellosidades intestinales, los cuales pueden provocar distintos trastornos y/o alteraciones como osteoporosis, infertilidad y cáncer del tracto digestivo, entre otras.

Es por eso que aquellas personas que ha sido diagnosticados como celíacos, bajo todos los métodos y exámenes que ayudan en su determinación, deben seguir una dieta libre de gluten como único tratamiento.

El tipo de alimentación para una persona con esta enfermedad se basa sobre todo en frutas, verduras, legumbres, leche y huevos, lo que permite la normalización de los síntomas y recuperación de las vellosidades intestinales. Al eliminar las harinas y otros ingredientes, las personas celíacas pueden sufrir cambios en su peso, lo que generó “la falsa idea” de que es una dieta saludable y que ayuda a bajar los kilos de más.

Es así como, en los últimos años, muchos padres están eliminando el gluten de la dieta de sus hijos, aún cuando no padezcan esta enfermedad, pensando que están adoptando un estilo de vida más saludable. Pero existen miradas distintas a este fenómeno, como la de la nutricionista de la Universidad de Chile y experta en alergias alimentarias, Bárbara Miranda. “No se justifica que un niño sano lleve una dieta libre de gluten. No solo por las implicancias nutricionales, sino también por un factor económico y psicosocial, donde este último cumple un rol importante en la relación que genera el niño con los alimentos. Una dieta basada en restricciones y prohibiciones en niños donde no se justifica, puede traer consecuencias psicológicas a largo plazo que pueden traducirse en algún tipo de trastorno alimentario”, explica.

Otros efectos

Uno de los efectos secundarios que sufren las personas con intolerancia al gluten es el estreñimiento. Esto se debe a que deben eliminar de su dieta algunos productos elaborados a partir de cereales que son ricos en fibra. Este mismo efecto podría verse en niños que adoptan una dieta libre de gluten, por lo que es clave tratar de mantener una alimentación equilibrada para así compensar las vitaminas y fibras que se dejan de consumir con esta restricción.

Al eliminar el trigo, la cebada, el centeno y la avena, de la cual aún no se sabe si contiene o no gluten, se deben reemplazar por alimentos que sean equivalentes en su aporte nutricional, como otros tipos de harinas, papas, arroz, maíz, soya, quínoa, amaranto, mijo, trigo sarraceno y tapioca.
Otro de los efectos secundarios que acarrea este tipo de dieta en niños es sobrepeso y obesidad. Esto se puede producir por el consumo de alimentos sin gluten de fabricación industrial, en los que para mejorar su presentación y sabor, tienen un mayor contenido de grasas y azúcares.

Por último, es importante advertir que si decide seguir este tipo de dieta no basta sólo con consumir exclusivamente productos envasados con el rótulo de gluten free, sino que se debe adquirir una alimentación equilibrada que incorpore la mayor cantidad de nutrientes, vitaminas y proteínas, ojalá supervisada por un experto.

ninosacomer-245NIÑOS A COMER

Así se llama el último libro de María José Buttazzoni y Sol Fliman, dos madres, educadoras y cocineras que, conscientes de querer darles una mejor alimentación a sus hijos, y bajo el contexto de que gran parte de los alimentos que ofrece el mercado están extremadamente procesados, llenos de químicos y conservantes, crearon un recetario con el fin de generar conciencia sobre la importancia de cocinar en la casa, y comer frutas y verduras diariamente.

De acuerdo a Sol Fliman, este libro es una guía de crianza y alimentación, que combina consejos de cuidado, apego y desarrollo con más de cien recetas ricas y saludables para los niños, las cuales están clasificadas con una simbología que los divide en tres categorías: superalimento, vegano y celíaco.
Las recetas sin gluten incorporan ingredientes frescos como frutas y verduras, además de granos y semillas, que aportan vitaminas, fibra y hierro. Según su autora, durante la primera infancia es cuando se adquiere la mayor cantidad de hábitos de alimentación saludables que luego serán claves para la vida.

Niños a comer fue diseñado por Camila Labatut, las fotos son de Macarena Álvarez y las ilustraciones de María Silva. El libro está a la venta en el restaurante Quínoa, en el jardín infantil Ombú, en el restaurant El Huerto y en librerías.

Reportajes Relacionados

About Author

Carolina

(0) Comentarios de lectores

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *