Escrito por Jorge Velasco / Nº 246 /  03 May 2017
Amanda Céspedes: La música, el cerebro y las emociones

El gusto por la música en los niños se da por herencia genética, pero también se educa. La escucha musical activa (que sepan lo que están oyendo) y que aprendan a tocar algún instrumento, ayuda a nuestros hijos en su evolución emocional y neurológica. La neuropsiquiatra Amanda Céspedes entrega algunas ideas sobre este tema e invita a acompañarlos en un camino lleno de beneficios para el desarrollo infantil.

“El primer ritmo que el niño identifica en el útero es el acompasado latir del corazón de su madre y también decodifica la melodía vocal de su madre, habilidad que se perfecciona al nacer”, señala la neuropsiquiatra Amanda Céspedes, quien lleva más de tres décadas explicando y orientando a especialistas, padres y apoderados sobre el comportamiento de niños y jóvenes. En esta entrevista nos entrega luces sobre el impacto de la música en la conducta y educación de los niños, especialmente, de la llamada “música docta”.

Agrega que el gusto de los niños por la música tiene una raíz hereditaria, como se refleja en la capacidad innata para reconocer melodías y realizar armonías, pero también educativa. “La habilidad o talento por la práctica musical es igualmente favorecida por la genética y por el inicio temprano y sistemático de la ejecución de un instrumento o la voz. Pero si hablamos de la música popular, hay un momento determinado por los genes en el placer por esta música, que es la edad preadolescente y adolescente”, sostiene.

“A todos los párvulos -agrega- les encanta la música. Luego pierden interés, el cual reaparece durante la pubertad. Yo pienso que es porque en sus casas no se escucha música o bien se la tiene como elemento de fondo, es decir, se oye pero no se escucha”.

Para esta neuropsiquiatra, la música debe estar siempre presente, ya que tiene diversos beneficios. “Soy partidaria de que una gama muy amplia de música esté al alcance de los niños de ocho a 11 años en forma cotidiana, pero me parece que es la música docta la que va a labrar circuitos específicos, relacionados con lo armonioso y con emociones pro sociales, como la generosidad y el altruismo”, sostiene.

¿Qué partes del cerebro afecta la música?
– ¡Todo el cerebro! Pero si hablamos de la bella música, también llamada “docta” o “clásica”, impacta muy especialmente en aquellas zonas cerebrales relacionadas con frecuencias de onda elevadas, que se vinculan con la vivencia de lo excelso, la percepción de la belleza y de lo trascendente.
Hay también consecuencias de la música a nivel emocional, provocando alegría con los ritmos tropicales, melancolía con el blues, una determinada denuncia social con el rap o la ira que pueden desencadenar ciertas melodías y letras del metal.

¿De qué manera incide en la salud?
– La música alegre y festiva actúa en la liberación de dopamina, una molécula relacionada con el entusiasmo, la iniciativa, la apertura a aprender y la energía vital. La música docta tiene profundos efectos sobre la serotonina, una molécula que genera paz, quietud emocional, confianza y que además eleva la inmunidad.

Escucha y Práctica Musical

Amanda Céspedes establece algunas diferencias entre la apreciación musical -la escucha- y la práctica. “Si nos remitimos a la escucha de música docta, ésta desarrolla la sensibilidad estética y la capacidad de apreciar la armonía y fomenta el desarrollo de la capacidad reflexiva. En tanto, la práctica sistemática de un instrumento o de la voz tiene un gran impacto sobre el desarrollo del carácter (perseverancia, voluntad, templanza) y sobre la llamada función ejecutiva (pensamiento ordenado y orientado a un objetivo)”, comenta.

¿Qué consecuencias produce aprender a tocar un instrumento?
– En general, la ejecución de un instrumento musical impacta, sobre todo, en el desarrollo cerebral. Se labran redes nuevas, novedosas, originales y se refuerzan redes ya existentes. Es una transformación mágica del cerebro… La práctica sistemática desde edades tempranas incrementa funciones cognitivas superiores, como la abstracción, la lógica, la conceptualización, además de incrementar la eficiencia cognitiva (rapidez y precisión del pensamiento). Tiene también un gran efecto sobre la capacidad imaginativa… Tocar un instrumento asociado a la lectura del lenguaje musical ejerce un poderoso efecto de potenciación de las habilidades cerebrales.

¿La música ayuda a la memoria?
– Depende de qué música estamos considerando, pero sin duda alguna que sí. Desarrolla una memoria esencial para la inteligencia, llamada “memoria de trabajo”.

¿Cómo influye la música en el desarrollo del lenguaje?
– La música tiene un efecto muy profundo sobre el lenguaje, desde las canciones de cuna y rondas hasta canciones populares. Es llamativo comprobar que los niños aprenden mucho más inglés a través de las canciones populares que en esta clase.

¿Puede haber efectos negativos de la música en los niños? ¿De qué depende?
– Los efectos negativos podrían darse al asociar cierta música a otro estímulo. Por ejemplo, si un niño entra a un sitio pornográfico mientras escucha una canción, es posible que más tarde esa canción provoque en él las perturbadora emociones que experimentó al presenciar sexo y violencia.

¿Qué recomendaciones se le puede hacer los padres que quiere lograr que su hijo guste de la música?
– Que la disfruten y busquen instancias para escucharla junto a sus hijos, no para simplemente oírla.

amanda-cespedes-246¿QUIÉN ES?
Amanda Céspedes (Iquique, 1947) lleva más de tres décadas explicando y orientando a especialistas, padres y apoderados sobre el comportamiento de niños y jóvenes. Médico cirujano de la Universidad de Chile, se especializó en neuropsiquiatría infanto-juvenil a mediados de la década del setenta y entre 1980 y 1981 realizó un postgrado en neuropsicología y neuropsiquiatría infantil en la Universidad de Turín.

Además de tener su consulta privada y realizar investigación clínica, es académica en diversas universidades y realiza charlas en Chile, Perú y Uruguay, entre otros países. Es, a su vez, directora del Instituto de Capacitación AGL Limitada, el Instituto de Neurociencias Aplicadas a la Educación y a la Salud Mental del Niño (INASMED), de la revista Calpe y Abyla (dedicada a difundir las neurociencias aplicadas al campo de la educación), y de la fundación Educación Chile 2020.

Tiene más de una docena de libros, entre los que destacan Esos locos bajitos, Niños con Pataletas, Adolescentes Desafiantes…, 100 Preguntas Sobre Educación Escolar, Tu Cerebro y Educar las Emociones, por nombrar algunos. El último se titula Era una Gotita, escrito y lanzado junto con su hermana María Ester Céspedes en la última Feria Nacional del Libro de Santiago a fines de 2016.

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