Escrito por Daniela Aguilera / Nº 246 /  03 May 2017
Music Together: Unidos por la música

Los beneficios de la música son múltiples. Aumenta la concentración y capacidad de aprendizaje, pero además fomenta las relaciones cercanas con sus pares y adultos.
Creado en 1987 por el Center for the Music & Young Children en Princeton, Estados Unidos, Music Together es un programa de estimulación temprana que invita a padres y profesores a compartir con los niños pequeños la alegría de la creación musical. Niños de entre 6 meses y 4 años asisten semanalmente con sus padres a clases, lo que construye una experiencia lúdica de expresión, vínculo y comunicación a través de la música.
La periodista y conductora radial Daniela Aguilera nos cuenta cómo y por qué ha estimulado la música en sus tres hijos.

Soy mamá de tres. Periodista, cantante en la ducha y locutora de radio. La música me ha rondado siempre. Mi papá es un ser musical, mi mamá se lo cantó todo en la vida y en mi casa se medían las duchas en tres canciones (cuatro si era con lavado de pelo), los desayunos en cinco y la espera para partir al colegio en máximo una (y un bocinazo, si es que se cuenta como música).

En mi primer embarazo me tocó reportear el Festival de Viña. Era el año 2011, cantaba Chayanne, Noel Schajris y Yuri, entre otros. Almorzaba cantando canciones de Sin Bandera con su propio autor en el piano y canturreaba en el auto con Yuri. Entonces me di cuenta de que mi guagua reaccionaba a la música. Una noche, viendo el show de Chayanne, encontré que el bailoteo fetal era demasiado y bauticé a mi hijo como “Elmer” (nombre real de Chayanne). Gracias a Dios el padre fue cuerdo y logró cambiarle el nombre, pero el niño igual quedó marcado por la música.

Mi segundo embarazo fue parecido. La diferencia es que la pequeña más que bailar me zapateaba cuando escuchaba canciones muy estridentes y se dormía con las más suaves, lo que me hacía notar su gusto musical desde que estaba en mi guata. Mi tercer embarazo fue igual de musical que todos. Un día, el cantante Alberto Plaza me sorprendió en la radio en la que trabajo con unos audífonos en la panza y me comentó de los beneficios de la música en los niños. Recién ahí me percaté que los míos estaban efectivamente marcados.

daniela-aguilera-246Mi encuentro con Music Together

Mi búsqueda por inculcarles la música siguió a los pocos meses de nacidos, cuando me encontré con Music Together, un programa americano presente en países como Bélgica, Australia e Italia, que trajo a Chile la profesora Paloma González. Hasta ahora es la única profesora certificada por el Music Together Lab School en Princeton, Estados Unidos, y hace clases para niños entre siete semanas hasta los cinco años.

¿Los beneficios de estas clases? ¡Múltiples! Según Paloma González, aunque una guagua no sea capaz de hablar, el hecho de estar escuchando música y vivir un ritmo, le produce una experiencia significativa. “Se trabaja mucho el vínculo afectivo (…) Cuando las guaguas hacen música, tratan de vocalizar, hay un refuerzo positivo inmediato. Hay mucho beso y abrazo de la mamá después de la música y eso siempre es una experiencia gratificante”, explica.

Desgraciadamente, en Chile los contenidos musicales no están incluidos en la educación preescolar y eso, según Paloma, es una deuda gigante con nuestros niños. “Se olvidan de la importancia de la música y eso es lo que hace Music Together, incentiva la importancia de la música con cero teoría e invita a tocar, sentir y a trabajar mucho las emociones”, señala.

Algunos beneficios de la música en niños:
Enriquece el vocabulario. Estimula y mejora la expresión corporal y motricidad.   Aumenta la concentración y capacidad de aprendizaje.
Refuerza su autoestima. Reduce los niveles de ansiedad en niños hiperactivos. Fomenta buenas relaciones con sus pares y adultos.

Un musica2-246jardín infantil musical

Cuando mi hijo mayor partió el jardín, me puse a buscar alguno que estuviera enfocado en la música y encontré el Canticuento. Su dueña y educadora, María Soledad Bobillier, ha ejercido la docencia continuamente durante 40 años, como fundadora de dos jardines. En Santiago el Canticuento y en Viña el Jesus Heart, del que se creó el colegio del mismo nombre hoy llamado Sagrada Familia y perteneciente a la comunidad Schoenstatiana.

Ligada toda la vida a la música, Soledad participó en múltiples coros y estudió guitarra clásica en una academia en paralelo a sus estudios como Educadora de Párvulos en la Universidad de Chile. En el Jardín Canticuento, incorporan la música como una herramienta de comunicación, aprendizaje, recreación y expresión. El canto está presente en toda la jornada diaria y durante la semana existen tres instancias donde se juntan todos los niños. Ahí cantan, ven láminas, bailan y realizan múltiples actividades de tipo musical. Las canciones, por supuesto, son cantadas por niños en todo momento.
Según María Soledad Bobillier, un jardín centrado en la música ofrece grandes ventajas versus uno tradicional. “La música favorece la capacidad de atención, concentración y memoria, potenciando así su rendimiento escolar. Es una fuente de diversión muy importante para el desarrollo intelectual, auditivo, sensorial, del habla y motriz. Desarrolla además un fuerte vínculo afectivo que estimula su inteligencia emocional, despertando emociones y sentimientos”, asegura.

Soledad ha comprobado en sus cuatro décadas como educadora que un niño musical tiene desarrollado su sentido rítmico y auditivo. Se expresa oral y corporalmente con soltura y seguridad. Son niños alegres, espontáneos y empáticos, con agrado en trabajar en equipo, amistoso y acogedores, con capacidad de goce vivencial y pensamiento más alerta.

EXPERIENCia musical

Pero ¿qué pasa cuando el niño entra a pre kínder? Según Damarís Gómez, Profesora de Artes Musicales y coordinadora de la Escuela de Música Pablo Herrera (PHR), si llevamos todas las manifestaciones musicales espontáneas (como el llanto, la risa o el habla) a la conciencia y las estimulamos desde temprano a través de la experiencia musical, éstas marcarán el desarrollo de conexiones cerebrales favorables en la formación integral de un niño o niña.

Por esa razón, en la Escuela Pablo Herrera tienen el foco claro. “Impartimos un programa musical adecuado a la edad de los niños pre-escolares en el que se estimulan por medio de diversas actividades y además aprendan de manera entretenida. En este taller los niños y niñas comenzarán a explorar y desarrollar su oído, su sentido rítmico y la búsqueda de su propia voz las cuales son expresiones fundamentales del lenguaje musical y facilitan en ellos el desarrollo de aptitudes musicales”, señala.

Por otra parte, la educadora, con ocho años de experiencia en colegios subvencionados, particulares y escuelas vulnerables, afirma que la calidad de aprendizaje musical se ve directamente afectada por la cantidad de niños en sala y la infraestructura para realizar las clases de música. Es por eso que en la Escuela Pablo Herrera, ofrecen cursos con un máximo de cinco alumnos por taller y ese punto es muy difícil de aplicar en los colegios.

Dónde ir:
• Jardín Infantil Papalote / Dirección: Av. La Dehesa 2732, Lo Barnechea.
Más información: www.papalote.cl

• Serpentina Stay & Play / Dirección: Avenida La Dehesa 2870. Lo Barnechea.
Más información: www.serpentinastayandplay.cl

•  Jardín Infantil Ombú / Dirección: Luis Pasteur 5450, Vitacura.
Más información: www.ombu.cl

•  Jardín infantil Kids way / Dirección: Av. José Alcalde Delano 11387, Lo Barnechea.
Más información: www.kidsway.cl

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