Escrito por María José Harismendy / Nº 251 /  23 September 2017
Beneficios del sol: Astro rey, fuente de vida

Durante los meses con menos luz solar la gente tiende a experimentar bajones anímicos y siente que tiene menos energía. Estos factores son más poderosos de lo que creemos y afectan mucho a nuestro cuerpo y mente.

En estos días comenzamos a respirar un aire distinto, a sentirnos diferentes. El sol, ese esquivo visitante en meses anteriores, hoy está más presente. Y, con él, los días son más largos y luminosos. Comienza la floración y nuestro entorno es cada vez más armónico, más energético.

Hoy, el sol está desprestigiado. El discurso se ha generalizado y solo se centra en los daños que provoca: cáncer y envejecimiento prematuro de la piel. Y pese a que esta situación es una realidad, ya casi nadie habla de los innumerables beneficios que tiene tomar pequeños “baños de sol”.

El sol es fuente de luz, energía y vitalidad. Sus innumerables propiedades lo convierten en un excelente método natural para sanar algunas enfermedades y potenciar el óptimo funcionamiento de células, hormonas y órganos, lo que contribuye directamente en nuestro bienestar físico y psicológico. Si lo hacemos de manera regular y prudente, sólo durante unos minutos diarios, obtendremos múltiples beneficios.

Vitamina anímica

Diversos estudios confirman que el sol tiene un poder real sobre el estado anímico de las personas. Uno muy concluyente es el que realizó el psiquiatra Michael Terman, en la ciudad de Nueva York, y que arrojó como resultado que las variaciones lumínicas y de temperatura sí son determinantes.

Según el estudio, la mayoría de las personas analizadas manifestó sentir desánimo y pérdida de energía durante el otoño y el invierno. Además, el 47% de los encuestados subía de peso en ese periodo, un 31% dormía más y otro 31% perdía interés en las actividades sociales.

El trastorno afectivo estacional (TAE) es un síndrome que suele aparecer durante esta época del año y dura, generalmente, hasta la primavera siguiente. Se caracteriza por ser un estado de depresión y letargo. Los cambios son estacionales: aumento del apetito y peso, apatía, malhumor y dificultad para concentrarse son algunos de los síntomas que se desencadenan por la falta de luz solar, algo que, obviamente, impide que los afectados funcionen de manera adecuada.

La buena noticia es que el TAE es estacional: una vez que llega la primavera desaparece y el responsable de revertir este cuadro es el sol y el aumento en la luminosidad. Por eso, te invitamos a aprovechar esta época del año, a recargarte de energías y volver a encantarte con el sol, pero siempre de manera consiente y responsable.

Para tener en cuenta cuando nos exponemos al sol:
Los expertos concluyen que basta con 10 a 15 minutos de sol, tres veces a la semana. Ese periodo de tiempo es suficiente para producir el 80% de la vitamina D que un adulto necesita.
Tenemos que estar atentos a qué hora nos exponemos. Se recomienda que no sea entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde.
Cuando tomamos “baños de sol” el objetivo no es el bronceado, ya que este tiene el efecto negativo de envejecer precozmente nuestra piel.
Usar siempre bloqueador solar, aunque el día esté nublado.
Nunca esperes a que tu piel se enrojezca. Si es así, interrumpe la exposición y hazlo en otro horario, cuando el sol comience a bajar.

BENEFICIOS QUE BRINDA EL SOL

• Activa Vitamina D: Esencial para la mineralización de dientes y huesos. Ayuda significativamente en la prevención y tratamiento de la osteoporosis. Además, esta vitamina incide directamente en nuestro ánimo. Los bajos niveles de vitamina D se relacionan con el trastorno anímico estacional (TAE), una forma de depresión común en las épocas de otoño e invierno, cuando los periodos de luz solar son más escasos y cortos.

• Piel: Mejora su aspecto, y ayuda a prevenir y manejar patologías como el acné, psoriasis, eccemas y dermatitis.

• Fortalece sistema inmunológico: Aumenta los glóbulos blancos, que son la principal defensa del organismo contra antígenos y sustancias extrañas.

• Disminuye el colesterol: La luz solar ayuda a metabolizarlo de mejor manera. Además, el sol incentiva la práctica de ejercicio físico y deportes, lo que es esencial para bajar sus niveles.

• Disminuye presión arterial: Provoca una vasodilatación de los vasos sanguíneos superficiales, lo que aumenta la circulación de la sangre. Muy beneficioso para las personas hipertensas.

• Sueño: Mejora la calidad del descanso, ya que influye directamente en la secreción de la melatonina, hormona encargada de regular los ciclos del sueño. Con la presencia de los rayos del sol disminuye notoriamente la somnolencia y nos sentimos más despiertos.

• Seratonina: Promueve la síntesis de esta sustancia, que cuando está en niveles bajos se vincula con la depresión.

• Protege frente a ciertos tipos de cáncer: Su acción directa sobre células y la vitamina D, entre otros, provoca que haya menos posibilidades de desarrollar cáncer de colon y mama.

También tiene efecto sobre los gérmenes.

Produce beneficiosos resultados en pacientes con enfermedades como diabetes, debilidad articular y muscular, crecimiento óseo, fatiga crónica, trastorno de glándulas endocrinas, tiroides y afecciones como la anemia.

Reportajes Relacionados

About Author

Carolina

(0) Comentarios de lectores

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *