Escrito por Priscilla Heiss P. / Nº 251 /  29 September 2017
El mundo de la parentalidad positiva

Criar niños con paciencia, amor y en un ambiente donde abunden las palabras cariñosas es el ideal que muchos padres deben tener en sus cabezas. Lo cierto es que cuando el tiempo escasea, las extensas jornadas laborales pasan la cuenta y la paciencia se pone al límite, muchas veces los castigos, los gritos y las peleas abundan.

Cuidar, educar y enseñar son, sin duda, los desafíos más importantes y difíciles que tenemos como padres, y muchas veces creemos que la firmeza es nuestra única y mejor aliada. Sin embargo, es importante ejercer la paciencia, el amor y el cariño como herramientas fundamentales y hacer que ellas permitan calmar las aguas tormentosas en los momentos difíciles de la crianza, además de permitirnos disfrutar de esta maravillosa e increíble tarea.
Precisamente para ayudar a los padres a enfrentar este desafío de manera más acertada es que hace más de 30 años Matt Sanders, destacado profesor de la Universidad de Queensland, dio vida al método Parentalidad Positiva o Triple P (sigla en inglés traducida como Positive Parenting Program). Este se basa en el control parental basado en el afecto, el apoyo, la comunicación, el acompañamiento y la implicación en la vida cotidiana de los hijos.
Lo anterior, con la idea de que los niños crezcan en un ambiente donde el amor, el respeto, el apego y la tolerancia sean las bases que les permitan desenvolverse y convertirse en personas con alta autoestima, capaces de tomar decisiones certeras y, ¿por qué no?, personas felices.
Para algunos padres educar de acuerdo con el método de la Parentalidad Positiva es algo que viene implícito en su carácter y que fluye en ellos de manera natural, pero para otros es una tarea por aprender y para poner en práctica diariamente.

En nuestro país, las psicólogas Trinidad Gana y Magdalena Vial dictan el taller de Triple P basado, precisamente, en el método de Matt Sanders y aseguran que cambiar la mirada respecto de la crianza es fundamental. “Creemos que la base es el cambio de foco: dejar de ser papás reactivos, que cuando los niños se portan mal les damos atención negativa, a enfocarnos en lo positivo y darles atención cuando están portándose bien, cuando son cariñosos con los hermanos o cuando obedecieron a la primera. Esto nos lleva a ser papás tranquilos, capaces de manejar las situaciones que se nos presentan”, aseguran las profesionales.

Un aspecto fundamental de la Parentalidad Positiva es la auto regulación, tanto en los padres como en los niños, lo que permite educar hijos que sean capaces de tomar decisiones correctas, más seguros de si mismos, empáticos y con habilidades sociales más desarrolladas.
Otro tema que resulta esencial es enseñarles a los niños que sus actos tienen efectos, y que una conducta disruptiva va a llevar a que los papás apliquen una consecuencia lógica que sea adecuada a la situación. “Muchas veces los papás aplican castigos excesivos. Si un niño se le olvidó el cuaderno, se lo castiga una semana sin televisión. ¿Pero que pasa ahí? El niño siente rabia y no va a aprender que debe traer el cuaderno. Nosotras proponemos que ese día se quede sin tecnología o bien que investigue acerca del tema que están viendo en ese ramo determinado, pero no como un castigo aislado si no como una consecuencia de no traer el cuaderno”, señalan Magdalena y Trinidad.

magdalena-trinidad-251Quiénes Son:
Magdalena Vial (Izq.) es Psicóloga de la Universidad del Desarrollo, especializada en Parentalidad Positiva, una novedosa modalidad proveniente del programa Triple P, el que se gestó en Australia de la mano del Dr. Matt Sanders. Actualmente tiene su Consulta en el Centro de la Felicidad (www.centrodelafelicidad.cl)

Trinidad Gana (Der.) es Profesora Básica de la Universidad Católica, mención en Inglés en la Universidad de Los Andes. Trabajó como profesora de inglés durante 12 años y luego junto a dos socias dio vida al Jardín infantil Calafán. Hizo la capacitación en triple P el año 2015 y desde esa fecha se dedica a dar talleres junto a Magdalena Vial.

Qué es el Taller Triple P

El taller Triple P, dictado por Magdalena y Trinidad, se basa en el programa del Dr. Matt Sanders, el que lleva más de 30 años de investigación y que es recomendando por la ONU como el sistema de crianza que disminuye la violencia tanto física como psicológica en las familias. Es una metodología ordenada que va acompañada de videos y un cuadernillo con ejercicios, tareas, y que cuenta con la ayuda de expertas que acompañan a los padres durante dos meses. La idea es no dejarlos solos en este proceso que viven como familia.

Durante ocho sesiones los papás aprenden los pilares de la Parentalidad Positiva, además de 17 estrategias concretas que pueden llevar a cabo dentro de su familia para mejorar el comportamiento de sus hijos y hacer más llevadero el día a día. Esto puede ayudar a prever ciertas situaciones de crisis, prepararse anticipadamente y manejar mejor las situaciones de conflicto.

“El método de trabajo es entregar estrategias para promover el desarrollo infantil y la conducta deseable, para luego trabajar la disciplina asertiva sin dejar de abarcar la necesidad de autocuidado, tanto de manera individual como de pareja”, aseguran las especialistas.
Además, Magdalena Vial y Trinidad Gana recomiendan este taller a todos los papás que quieran sentirse más seguros y tranquilos frente a cada situación que se les presente en la crianza de sus hijos, y así poder disfrutar de ser padres.

consejos para criar niños de acuerdo con la Parentalidad Positiva:

1) Si los hijos te quieren mostrar algo, trata de dejar de hacer lo que estás haciendo y préstales atención. Es fundamental invertir pequeñas cantidades de tiempo en hacer cosas que ambos (padres e hijos) disfruten.

2) Habla con tus niños sobre las cosas que a ellos les interesan. Pregúntales por las actividades que hacen durante el día y cuéntales también sobre lo que haces durante tu jornada laboral.

3) A la hora de dar órdenes ten una actitud calmada y segura, aplicando disciplina, pero de manera asertiva.

4) Fomenta un ambiente seguro, para evitar llamarles la atención todo el tiempo con frases como: “cuidado ahí”, “ no toques eso”, “te vas a caer”.

5) Proporciona actividades interesantes para los niños, ya que cuando están aburridos generalmente se portan mal. Fomenta actividades al aire libre, jugar con cajas de cartón o fabricar instrumentos musicales, son algunas buenas ideas.

6) Sé un padre cariñoso y demostrativo. Diles “te quiero” con frecuencia. A los niños les encantan los abrazos, los besos y los “acurrucos”. Los hacen sentirse seguros y queridos.

7) Sé specífico en felicitar a tus hijos, en aplaudir sus logros y sus actitudes de ayuda, aunque sean pequeños: “Gracias por ayudarme a poner la mesa”, “Que bien que hiciste tu tarea cuando te lo pedí”, “Gracias por ayudar a tu hermana”. A todos nos gusta recibir felicitaciones, a los niños les encanta.

8) Para enseñarles nuevas habilidades a tus hijos, es importante el ejemplo. Si quiero inculcarles la lectura, la mejor forma de hacerlo es dedicarle tiempo leyéndoles o promoviendo el gusto por los libros. El ejemplo manda.

9) Ignora problemas de conducta menores. Los niños corren, se ensucian, hablan fuerte, sacan la lengua, hacen ruido y pelean, y a veces es inevitable. No podemos pretender ser padres perfectos y tener hijos perfectos.

10) Cuida tu relación de pareja. Darse el tiempo, aunque sea poco, para hacer cosas juntos sin que los niños distraigan es importante. Puede ser una salida a almorzar, una caminata o una conversación cuando todos duermen.

¿Qué es la disciplina positiva?
La Dra. Jane Nelsen es otra experta en la también denominada Disciplina Positiva. Esta destacada profesional es terapista licenciada en Matrimonio y Familia, Doctorada en Psicología Educacional por la Universidad de San Francisco. Cuenta con una vasta experiencia tanto profesional como personal (es madre de siete niños) y actualmente se desempeña como charlista y consejera internacional. Además es co autora del libro best seller Positive

Discipline, en el que presenta los cinco criterios básicos de su reconocido método:
1. Ayuda a los niños a sentirse importantes (conexión y sentido de pertenencia).
2. Es amable, respetuoso y motivador.
3. Es efectivo a largo plazo (considera lo que el niño piensa, siente y aprende, además de lo que decide sobre el mismo, su mundo y cómo actuar en el futuro).
4. Enseña importantes comportamientos sociales y habilidades para la vida (respeto hacia los demás, solución de problemas, cooperación y habilidades para contribuir en su casa, colegio y comunidad).

Invita a los niños a descubrir lo que son capaces de hacer y en quién pueden convertirse (ayuda a la capacidad constructiva de poder y autonomía).
Una de sus frases más acertadas respecto a su método de disciplina positiva es: “¿De dónde hemos sacado la loca idea de que para que los niños se porten bien primero deben sentirse mal?”.

 

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