Escrito por Jorge Velasco / Nº 251 /  29 September 2017
Lugares de encuentro y formación

Las municipalidades y los clubes deportivos y sociales se han consolidado como lugares donde las familias y especialmente los niños, pueden estrechar vínculos, practicar deportes y hacer amigos en un ambiente sano y seguro.

Los beneficios del deporte no son una novedad: ayuda a tener una buena salud, prevenir enfermedades y colabora en distintas facetas del comportamiento de las personas. La típica expresión en latín “mens sana in corpore sano” (mente sana en cuerpo sano), que proviene de un antiguo poema romano, tiene mucha razón.

“El deporte contribuye mucho a aliviar la ansiedad y la depresión. Muchas teorías tienen constatación del impacto que tiene la actividad física en la persona que la realiza. Gran parte de la población se mueve hacia el envejecimiento, que no es una enfermedad, pero que te pone en riesgo. Una persona mayor puede amortiguar la presencia de algunos males si se encuentra bien físicamente”, dice Francisco Enrique García Ucha, doctor en psicología de origen cubano y una autoridad latinoamericana en psicología deportiva. Este académico y ex vicepresidente de la Sociedad Iberoamericana de Psicología del Deporte agrega que el deporte juega también un importante rol en el desarrollo de la personalidad. “Contribuye a la interiorización de normas y reglas, al control de las pulsiones y las emociones del individuo, a mejorar su voluntad frente a los obstáculos que puedan presentarse”, afirma.

Así las cosas, no parece extraño que, a pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que un 63% de la población adulta en Chile tiene sobrepeso u obesidad, la práctica deportiva siga aumentando en nuestro país. De hecho, la Encuesta Nacional de Actividad Física y Deporte 2016, que se realiza cada cuatro años, definió que el sedentarismo disminuyó 2,6% en ese periodo de tiempo, mientras que aquellos que practican actividad física aumentó 2,4%. Casualidad o no, en un tiempo similar, el mercado de la ropa deportiva en el país aumentó en 31%.

Detrás de estas cifras es probable que exista una mayor inclinación de las personas hacia las prácticas deportivas y recreativas. Y es aquí donde los clubes deportivos y sociales juegan un papel esencial. En 2015, Sociedad en Acción -una iniciativa del Centro de Políticas Públicas UC y Fundación Chile + Hoy, que cuenta con el apoyo de Fundación Colunga- confeccionó el Mapa de las Organizaciones de la Sociedad Civil. ¿Conclusiones? En diez años su número aumentó en 120%, una de cada cuatro organizaciones tiene cuatro o menos tiempo desde que se conformó y el 31,6% de ellas -donde está incluidos los clubes amateurs, de barrio, sociales y similares- tienen como finalidad la cultura y la recreación.

Beneficios deportivos y sociales

Bernardita tiene hijos de tres, seis y ocho años y desde 2015 que decidió hacerse socia del Stade Francais, en Las Condes. “Lo hicimos netamente por un tema deportivo”, afirma. Su hijo mayor va a clases dos veces por semana y ella acude al gimnasio otras dos. Estar en un club les ha permitido tener una actividad de dedicación exclusiva y que implica un compromiso anual.

Paulina, en tanto, es madre de dos hijos y socia del Stadio Italiano, en Las Condes, desde 2014. Se adscribieron al club, ya que con su marido querían ampliar sus posibilidades deportivas y sociales. “Buscamos un lugar que fuera cercano a nuestra casa y que contara con la infraestructura necesaria para realizar las actividades de nuestro interés, además de que nuestros familiares acuden en forma frecuente al mismo Stadio”, cuenta.

Hoy su hijo mayor, de siete años, practica natación tres veces a la semana y su papá lo acompaña frecuentemente: es un tiempo para los dos. Paulina acude al gimnasio también tres veces por semana; los fines de semana van a almorzar todos y también celebran algunos cumpleaños en el recinto.

Están muy contentos con la decisión que tomaron. “Podemos realizar actividades deportivas en un ambiente sano y formar una red de amigos, los cuales espero se mantengan durante la vida. Además, tenemos la absoluta tranquilidad de que mientras estamos en el Stadio los niños se encuentran en un ambiente fuera de peligro”, reflexiona Paulina.

Finalmente, para Francisca, madre de tres hijos, el estar vinculada a un club viene desde pequeña. A partir de 1988 que es socia del Club de Polo y Equitación San Cristóbal. “De chica me dio muchas herramientas, desde poder hacer distintos deportes hasta conocer amigos. Además, el deporte me entregó la capacidad para trabajar en equipo y competir sanamente representando al club y apoyar a mis amigos”, recuerda.

Francisca destaca los atractivos del lugar, como áreas verdes, el contacto con los caballos, la amplia variedad de deportes que se pueden practicar y el cómo el establecimiento permite compartir en familia. “Muchas veces vamos a pasar el día al club y los niños lo disfrutan mucho, porque en la mañana pueden hacer algún deporte, luego almorzar en el mismo lugar y en la tarde ir a los juegos, ir a ver caballos o andar en bicicleta por los caminos. Todo esto en un lugar donde además se encuentran con la familia, primos, amigos”, comenta.

En el club hay un espacio para todos: ella va al gimnasio y a la piscina temperada; su hijo de cinco años ha estado en escuela de fútbol y natación; su hija de tres años practica natación y ballet; y su marido utiliza la piscina temperada, practica tenis y usa el gimnasio. Al igual que Paulina, valora poder hacer todo en un ambiente confiable. “Uno puede hacerlo en un buen espacio, con la seguridad que todo funciona bien y donde los niños pueden desenvolverse solos”, afirma Francisca.

A fin de cuentas, reflexiona, la vida de club les ayuda a estar todos juntos, disfrutando en familia sanamente, en un lugar con una amplia oferta de panoramas y al aire libre.

Deporte Municipal

A los clubes se podría sumar el beneficio de las áreas deportivas de los municipios, cuyas actividades por lo general son gratuitas o tienen un costo muy bajo. Por ejemplo, la Municipalidad de Valdivia, una ciudad que siempre ha estado en el primer plano deportivo nacional a través del remo y otras disciplinas, dispuso este año de un fondo comunal de 70 millones de pesos para financiar iniciativas deportivas de organizaciones locales. Además, tiene un activo Departamento de Deportes. Este invierno implementó talleres gratuitos durante las vacaciones de invierno de taekwondo, handball, tenis de mesa, atletismo, tenis y futsal.

En la capital, otro ejemplo es la comuna de Las Condes. Tiene un amplio programa de clases permanentes y una docena de recintos deportivos comunales, compuestos por centros, estadios y multicanchas. La edad mínima para que participen los niños es de cinco años. “Las actividades son gratuitas y están muy cerca de la casa, lo que implica que no hay problemas de traslado. Hay mucha variedad en tipos de talleres y horarios, y los profesores son excelentes, muy comprometidos”, dice María Teresa, que optó por llevar a su hijo Jorge apenas tuvo la edad permitida.

Valora lo bien que le hace a los niños practicar deporte, especialmente en grupos diversos donde están obligados a conocerse, respetarse y trabajar en equipo. “En el taller el profesor les exige, los desafía, los obliga a dar cada vez más y a reconocer los talentos propios y ajenos para potenciarlos. Además, le dan mucho énfasis al comportamiento, incentivando un desarrollo integral y reconociendo los avances de cada uno. Mi hijo juega mejor al fútbol hoy, pero por sobre todo sabe que es uno de un equipo, que solo no logra nada, que dentro y fuera de la cancha son amigos y que hay que esforzarse”, comenta María Teresa.

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