Escrito por Jorge Velasco / Nº 251 /  29 September 2017
Neva Milicic: Claves para una buena crianza

Tener un hogar que favorezca el vínculo emocional de los niños, fomentar su desarrollo, orientarlos y hacerlos sentir queridos y acogidos. Son algunas de las claves que la psicóloga Neva Milicic recomienda para tener hijos felices y que desarrollen sus potencialidades.

Es una de las psicólogas infantiles más renombradas del país, con una amplia carrera que se extiende ya por 50 años, desde que se tituló en la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) en 1967. Columnista, consultora, investigadora y escritora y -por sobre todo- terapeuta, ha desempeñado una amplia cantidad de cargos en instituciones públicas y privadas.

Profesora emérita de la PUC, entre muchos otros reconocimientos fue destacada en 2015 con el premio a la trayectoria de la Investigación Psicológica por la Sociedad Científica de Psicología de Chile y también como una de las 100 Mujeres Líderes por el Diario El Mercurio en diversas oportunidades. Por eso, al momento de entregar conceptos e ideas sobre cómo fomentar y lograr un desarrollo positivo en los niños, es una voz que marca pauta.

“A mí me gusta hablar de la importancia de los vínculos en la crianza. Para que realmente haya un contexto familiar que favorezca el desarrollo emocional de los niños, es muy importante que los vínculos sean lo más sólidos y armónicos posibles y que la relación se dé en círculos virtuosos y no viciosos. Muchas veces las dificultades surgen porque los papás tienen una concepción equivocada. Piensan que educar es corregir e interactúan mucho con los niños, pero criticándolos para que se comporten de otra manera. Eso va, en definitiva, dañando el vínculo”, explica Neva Milicic.

¿Qué es educar, más allá de corregir?
– Educar es enseñar y favorecer el desarrollo de los niños. Es acompañarlos y también consiste en ponerles límites. Toda interacción, para que funcione bien, debe consistir en una relación de cinco es a uno a favor de las interacciones positivas en relación a la crítica. Uno tiene que hacer una guía positiva y orientar. A los niños se los podría estar todo el día criticándolos y esto daña mucho la relación. Casi todos los mensajes que se dan en negativo pueden decirse en positivo.

¿Qué características tiene esta buena crianza?
– Hay que desarrollar en el niño una imagen positiva de sí mismo. Una de las características de una buena crianza es que los padres acepten y quieran a sus hijos como son. Es importante que sean capaces de expresarles cuánto los quieren y con frecuencia, para que los niños se sientan acogidos. En general, la gente que establece buenos vínculos es la que reconoce al otro como una persona importante, significativa y valorada. Dentro de este contexto, es posible ponerles límites.
También hay que ser padres autorregulados. Por mucho que los padres quieran a los niños, estos los sacan de las casillas. Las dos condiciones más importantes en la inteligencia emocional son la empatía y la autorregulación. Hay que expresarle al niño que uno entiende lo que le está pasando. Si, ante una pataleta, el papá refleja un poco de empatía, probablemente al niño le va a bajar la intensidad de la emoción y va aprender por modelo también a ser empático.

Competencias para el Desarrollo

Construir una buena relación con los hijos toma tiempo. “Hay que comenzar desde el nacimiento y seguir en el periodo de apego. Va a ser más fácil tener una buena relación con los niños cuando han tenido un buen desarrollo emocional previo”, dice Neva Milicic.

¿Cómo se trabaja el vínculo con los hijos cuando ya tienen nueve o más años?
– Lo que empieza a cambiar un poco a esta edad es que el niño se va poniendo un más cuestionador y más interesado por las cosas. Por ello, los padres deberían invitar a sus hijos a conversar. Es una de las maneras de considerar al otro como una persona importante: tener temas con ellos, centrarse y conocer sus intereses. Entonces, si al niño le interesa el fútbol, los padres tendrán que ver fútbol con él, aunque no les interese mucho. Si a la niñita le gusta cantar, habrá que escuchar sus canciones. Es decir, hay que enchufarse con los intereses del niño y tener una conexión con ellos.

¿Qué competencias deben tener los padres para fomentar el desarrollo de los niños?
– Una de las competencias más importantes es la sensibilidad parental para entender los estados de ánimo del niño, que es la capacidad de darse cuenta y estar alerta a lo que le está pasando. Para eso hay que tener tiempo, estar con los niños, jugar con ellos, seguirlos en sus intereses.

¿Es bueno ayudar a los niños a desarrollar algunas habilidades como la empatía o la resiliencia, pensando en cómo se lo está formando para el futuro?
– Desarrollar el aprendizaje emocional es importante y este es siempre experiencial. Por eso, es bueno que los padres conversen con los niños y les cuenten cosas. Se puede tener algún tema de conversación dos o tres veces a la semana. También está salir con ellos. Es posible ver, en conjunto, qué actividades se van a hacer el fin de semana: esta planificación produce el desarrollo de las funciones ejecutivas, que permiten prestar atención, autogestionar las emociones y organizarse.
También están las conversaciones sobre temas valóricos, como puede ocurrir con la Navidad o con campañas de beneficencia. Al conversar con los niños seriamente, se está formando su cerebro, se está produciendo un desarrollo de las funciones ejecutivas y también se está estableciendo un vínculo. Esta edad es muy importante, porque determina cómo se va a vivir la adolescencia. Si el niño tiene vínculos complicados, va a tener una adolescencia difícil. Entonces, este periodo permite acomodar las estructuras psicológicas para que esta etapa no sea un terremoto.

¿Se les puede enseñar a que sea sociables, creativos o que desarrollen otras habilidades específicas?
– Se les puede crear un ambiente que permita el desarrollo de estas habilidades. Si, por ejemplo, los padres le solucionan todo al niño, no le van ayudar a desarrollar la creatividad. Hay que ir buscando cosas para hacer con ellos, en una relación que sea menos de arriba hacia abajo y más horizontal. En todo caso, lo importante es mirar bien al niño en sus talentos y fortalezas, para a partir de ahí crearle un nicho ecológico en el que pueda desarrollarlos.

¿Cómo fomentar las habilidades sociales?
– Hay que darles muchas oportunidades a los niños de estar en interacción con otros. Si llega un viernes y lo invita un amigo a la casa, hay que llevarlo. También uno invita a otros niños. Los dejas jugar y les facilitas el juego. Se debe poner mucho énfasis en la relación uno a uno. En general, es la de mayor profundidad emocional.

¿Qué rol juega el colegio en todo esto?
– Es básico enseñarles a los niños a trabajar en grupo, como también que puedan hacer labores de orientación valórica. Por ejemplo, que vayan al hogar de ancianos y que tomen contacto con la realidad para que dejen de mirarse tanto el ombligo.

neva-milicic-251Quién es:
Neva Milicic Müller es Psicóloga, Magíster en Educación de la Pontificia Universidad Católica y doctora en Psicología de la Universidad de Gales, Reino Unido. Ha ejercido como psicóloga infantil desde 1968 y realizado asesorías a hospitales, colegios, centros de investigación e instituciones públicas y privadas. Fue también profesora titular de la Escuela de Psicología de la PUC en las cátedras de Trastornos del Aprendizaje y Educación para Padres. Autora de numerosos artículos en revistas científicas y de más de 30 libros para niños, padres y profesores. Es profesora emérita de la PUC.

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