Escrito por Jorge Velasco / Nº 253 /  22 November 2017
“La familia es la célula básica de la sociedad”

Viaja por América Latina difundiendo un mensaje que busca traspasar los consejos clásicos sobre educación. Para Giuliana Caccia, cada hijo es una persona única e irrepetible, cuyo potencial puede ser mejor desarrollado por padres y familias felices, formados en valores trascendentes.

Giuliana Caccia lleva cerca de siete años promoviendo y defendiendo los valores familiares. Como comunicadora social había desarrollado una destacada carrera en empresas internacionales, ocupando cargos como el de gerente de comunicaciones de Red Bull para América Latina y El Caribe y directora de una empresa del Grupo Telefónica. Pero se casó ya pasados los 30 años, nació su hija mayor (la primera de dos hijos) y se dio cuenta de que el éxito corporativo no era lo que estaba buscando.

“Era una tecnócrata que no sabía cómo educar”, cuenta. Por eso, se matriculó en una Maestría en Matrimonio y Familia en la Universidad de Navarra, España, y desarrolló el personaje y el blog de la Mamá Oca para compartir sus experiencias. Su misión consiste en “brindarle a los padres, herramientas para que eduquen a sus hijos como personas felices que aporten a la construcción de una mejor sociedad, centrándose, sobre todo, en la educación en virtudes”. No se trataba de los tips típicos de “libro de autoayuda” habituales –cómo cambiar a un bebé o calmar sus rabietas-, sino de reflexiones más profundas sobre la experiencia de ser madre y padre en la educación de seres humanos para la felicidad.

“Yo sentía que los padres nos quedábamos mucho en lo superficial y en lo que la cultura nos vendía a través de tips y pedagogía. Y lo que para mí falta es que los padres profundicemos más en una visión antropológica del niño, como ser humano único e irrepetible, en el sentido de para qué está hecho y qué es lo que realmente lo va a hacer feliz”, reflexiona.

Casada hace ocho años, hoy vive en Lima y es la directora de la Fundación para la Familia (FAM), una organización que busca integrar a personas, empresas y organizaciones para promover y defender los valores familiares en diversos países. A su vez, dirige el área de Familia de la plataforma CONECTACEC del Centro de Estudios Católicos (CEC, ver recuadro) y es directora de Opción V, un proyecto que promueve la castidad. En julio de 2016 lanzó el libro Educación en serio. Reflexiones para ser los padres que nuestros hijos necesitan (Editorial Planeta/Sello Diana), que reúne, reeditados, algunos escritos de la Mamá Oca.

 

giuliana_caccia_253Niños Felices

Para Giuliana, una de las grandes preguntas es dónde está el sentido de la vida y el objetivo del ser humano. “Si los padres nos compramos todas estas teorías de cómo criar seres humanos felices, lo que estamos formando es generaciones de niños y adultos frustrados y matrimonios que se rompen. Si ves que el ideal es inalcanzable y, si lo fuera, no necesariamente vas a ser feliz, ¿qué haces? Si los padres no se dan cuenta de que la felicidad, el desarrollo y el sentido de la vida no están ahí, sino en el propio corazón y en la realización espiritual y en los propios dones, no van a criar niños felices”, comenta.

Con esta visión, destaca Giuliana, no se descarta que los hijos saquen su mayor potencialidad (que estudien, se esfuercen, vayan a un bueno colegio o una buena universidad), pero sí hace que los padres se den cuenta de que, al ser cada individuo alguien único e irrepetible, apliquen la pedagogía considerando esa individualidad.

Es lo que le sucedió al tener a su hija mayor: los manuales y consejos habituales no le servían. “Comencé a descubrir que, para cada padre, su hijo es único. Y lo que los padres tenían que entender es que no sólo para ellos debían serlo, sino también para los demás. A esta persona es a la que hay que formar”, comenta.

Fue a partir de esta experiencia que nació el blog de la Mamá Oca y, en 2016, el libro Educación en Serio. El texto comprende diversas secciones o temáticas: conocer el espíritu de nuestros hijos; mamá lo sabe todo, que invita a las madres a no buscar la perfección; papá también es importante, que indaga en el rol de padre; la familia, que habla de la vida familiar; educándonos para educar, que corresponde a la formación.

A partir de todas estas reflexiones, ¿cuáles son los aspectos claves que debiera tener la educación de los hijos?
Un punto esencial es la presencia de los padres. Porque es en esta presencia desde los primeros años del niño, en que este genera el vínculo afectivo en el cual se reconoce y desarrolla su identidad. Yo sé que hoy es una realidad que la presencia es cada vez más escasa, pero hay muchas madres o padres que sí tienen mucho tiempo y que se encuentran presentes, pero que en realidad no lo están. Porque la presencia no solamente tiene que ser física, sino también espiritual. Puedo interactuar con mi hijo, pero no estar.

Ahí viene el segundo punto: tener un conocimiento profundo del hijo. Estas dos cosas van a ayudar a fortalecer un tercer aspecto, que es la confianza original que existe entre un padre/madre y su hijo. Cuando se comienza a cultivar la confianza natural que tiene un hijo en su padre y en su madre, a través de los años este va a ir confiando más en ellos y viceversa. Ese vínculo de confianza es muy importante cuando los niños van creciendo y ganando independencia en su vida, ya que tienen a donde volver para comentar y contrastar lo que ven fuera. Porque cuando salgan al mundo y a ellos les digan “esto está mal o esto está bien”, si tienen un vínculo de confianza con los padres y dicen “lo que mis papás me han enseñado y lo que yo creo que es verdadero”, van a regresar a ellos a comentarlo, a esta educación que les han dado.  Para lograr esta educación están el ejemplo y la coherencia, que son mucho más fuertes que cualquier otro tipo de educación. Por eso es que se ven muchas familias de muy bajos recursos que tienen valores muchos más elevados que una familia supuestamente educada, porque formaron con el ejemplo.

¿Cuál debiera ser el rol de los padres?
Una vez leí en un libro que “el padre es un guía de montaña”. Conoce el camino, pero acompaña y no hace el camino por el montañista. Sin embargo, si es un improvisado y no conoce el camino, lo va a llevar al precipicio. Entonces, el rol del padre hoy no es solo informarse, porque hay muchísima información y que te puede decir sobre un mismo tema dos puntos de vista totalmente opuestos. Ahí viene la formación: si el padre está formado antropológicamente bien –qué es lo que le hace bien a su hijo- va a poder discernir lo bueno de lo malo.
No obstante, los padres hoy se compran discursos baratos sobre educación y sobre la base de aquello educan. Entonces, el rol de los padres hoy, sobre todo en una sociedad tan relativista –donde todo se supone que es cierto- es que tienen que encontrar qué es eso bueno, bello y verdadero sobre lo cual van para alinear todas sus acciones educativas.

Formación Afectiva

¿Cuál es el rol de la familia hoy?
La familia, por naturaleza, es la célula básica de la sociedad, porque sin un hombre y una mujer que se reproduzcan se acaba la especie humana. Entonces, el rol natural es vital, porque da vida, cuida vida, preserva vida y educa vida. Ya a un nivel práctico, el rol de la familia es esencial por dos motivos principales. Uno es el funcional. Los roles que cumple la familia son insustituibles. Porque si bien el Estado puede acoger a algunos niños abandonados, a algunos ancianos sin hogar, a poner escuelas públicas y salud pública, es imposible que economía alguna en el mundo pueda acoger a todos los ancianos, a todos los niños, etc.
Sin embargo, supongamos que el Estado tiene dinero infinito y puede cumplir con la función de cuidar a todas las personas. Ante ello hay un segundo rol irreemplazable, que es la educación en el amor. Es el más importante, porque el ser humano está hecho para amar y ser amado. Persona que crece sin afecto no crece bien. Por ejemplo, el 90% de los delincuentes juveniles en Estados Unidos viene de un hogar sin padre. Está comprobado que el aprendizaje de los niños pequeños tiene mucho que ver con el afecto que reciben en su hogar. Casi el 52% de la capacidad de aprendizaje viene de la formación afectiva en la casa. Entonces, la familia es el único lugar en que una persona es amada, respetada y cuidada por existir. La sociedad, en cambio, te valora por lo que haces y la función que cumples.

¿La familia está en crisis?
La familia no está en crisis y siempre ha habido dinámicas familiares variadas. Que hoy la familia no cumpla con los estándares que la cultura le quiera poner es totalmente diferente a que la familia esté en crisis. Lo que está en crisis es el valor que le quieren dar a la familia.
Los ciudadanos estamos dejando que nos ataquen, porque nos estamos comprando la historia de que nos quieren imponer la política y la cultura. Nos estamos creyendo que el matrimonio no es para toda la vida y que me puedo deshacer de mi cónyuge cuando me dé la gana, porque por sobre el compromiso y el pacto que yo hice ante un juez de cuidar a mi familia –no estoy hablando de amarla-, pongo por encima de eso que me gusta más la vecina o el vecino y que tengo derecho a ser feliz, porque mis sentimientos me dicen eso. Hoy la cultura dice hay que vivir, parar de sufrir, tener placer al máximo, ser feliz. Y nadie dice que parte de la vida es el dolor; nadie sabe cómo integrarlo, canalizarlo y darle un sentido. Entonces, desde mi opinión, la única manera de salvar a la familia es desde la familia. Es que se pare y le diga al gobierno que se dedique mejor a hacer políticas públicas. “Encárgate de los niños sin familia, porque de los míos lo hago yo”.

CEC

El Centro de Estudios Católicos se define como “un punto de encuentro dedicado al estudio, la reflexión y el diálogo sobre diversas realidades humanas iluminadas por la riqueza de la fe”. CONECTACEC, en tanto, es su plataforma de comunicaciones. Busca la evangelización de la cultura, para lo cual utiliza sistemas digitales –especialmente videos- que ayuden a divulgar este mensaje. Tiene su sede en Chile, lo integran personas que provienen de distintas partes de América Latina. Desde agosto del año pasado, Giuliana Caccia es la encargada de todos los contenidos relacionados con la familia y encabeza un equipo compuesto por un sicólogo, un médico, un filósofo, una persona con discapacidad y un papá, entre otros, que elaboran diversos videos y textos.

 

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