Escrito por María José Harismendy / Nº 253 /  22 November 2017
Recorriendo los cerros de Valparaíso

Moverse por la capital de la V región es una verdadera aventura. Recorrer sus cerros y callejones a pie, en micro o en los pintorescos ascensores es todo un panorama. Poder admirar su irregular y colorida arquitectura, gastronomía y gente, es un privilegio que no podemos dejar de disfrutar.

Valparaíso es un verdadero anfiteatro de coloridas casas con vista privilegiada hacia el océano Pacífico. Sus estrechas calles lo convierten en un laberinto de una belleza singular, en donde el entorno natural y el invaluable patrimonio cultural que tiene la ciudad puerto se mezclan de manera perfecta.
Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, la Joya del Pacífico como también es conocida, tiene como uno de los circuitos más tradicionales el recorrido que comprenden los cerros Alegre y Concepción.

Situados uno al lado del otro, tanto así que son considerados prácticamente uno, ambos destacan por el alto nivel de conservación de sus viviendas. Algunas de ellas son habitadas por porteños, y otras muchas han sido refaccionadas como lofts, tiendas de diseñadores independientes, restaurantes, cafés y hoteles boutique, los que han atraído a una gran cantidad de turistas. El cerro Concepción es uno de los iconos portuarios y su nombre lo debe al fuerte que en época de la Colonia se instaló en ese lugar para defender a la ciudad.

Uno de los imperdibles es el Paseo Atkinson, un mirador en el que podremos disfrutar vistas del borde costero, los cerros y todo el movimiento portuario. Un símbolo de esta peatonal es el Hotel Brighton que destaca por su maravillosa arquitectura y que tiene una terraza damada, ideal para disfrutar de un café. A él se puede acceder por la escalera Concepción, ubicada a un costado del edificio de El Mercurio o por la calle Almirante Montt.  Muy cerca de ese lugar se encuentra el Paseo Gervasoni, al que puedes llegar subiendo por el ascensor Concepción (1883), el que tiene su estación inicial en la calle Prat del plan. Este paseo se caracteriza por sus maravillosas casas, las que cuentan con un precioso mirador con una vista privilegiada hacia toda la bahía.

Aquí también encontraremos lugares insignes como el café Turri y la maravillosa Casa Mirador Lukas, un centro cultural que acoge diversas actividades artísticas durante todo el año y, que por supuesto, exhibe toda la obra de uno de los caricaturistas más reconocidos del país, Renzo Pecchenino, quien durante toda su carrera retrató la vida y a la gente del puerto.

En el límite del cerro Concepción comienza a erguirse otro maravilloso ícono de Valparaíso, el afamado cerro Alegre, el que debe su nombre a que sus primeros habitantes levantaron coloridas casas provistas de maravillosos antejardines en los que predominaban el verde y las flores. A este cerro podemos acceder por el ascensor Reina Victoria (1902), desde la Plaza Aníbal Pinto ubicada en el plan. Su estación terminal desemboca en la Plazoleta Lukas que fue reinaugurada en el 2014 convirtiéndose en un verdadero museo al aire libre. En ella, los transeúntes pueden disfrutar de 120 personajes del Bestiario Reyno de Chile, obra insigne de Lukas, la que fue replicada por artistas grafiteros en sus muros.

A pasos de la Plaza Sotomayor, específicamente en la Plaza de la Justicia se encuentra el ascensor El Peral (1901), el que tiene como estación terminal el Paseo Yugoslavo. En él está ubicado el Palacio Baburrizza, un precioso edificio que actualmente es el Museo de Bellas Artes de Valparaíso, el cual cuenta con una completa colección de obras de connotados artistas nacionales e internacionales. Asimismo, este lugar se ha convertido en uno de los escenarios favoritos para disfrutar del espectáculo pirotécnico que organiza la ciudad para esperar el Año Nuevo.

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