Escrito por Fuente: theattachedfamily.com / Nº 257 /  28 April 2018
Qué tan seguro puede ser el apego entre hermanos

La importancia de un vínculo seguro entre padres e hijos no es ninguna novedad. Esta unión es la que sienta las bases para todas las relaciones futuras que un niño tendrá en su vida. Pero también es importante detenerse en la importancia de una relación de seguridad entre hermanos, que proporciona una oportunidad para desarrollar las bases de las relaciones entre iguales en la vida de un niño. Gordon Neufeld, psicólogo clínico y coautor de Hold on to your kids, ha dedicado su vida al estudio del apego y a ayudar a padres e hijos a resolver problemas de relación.

Según Gordon Neufeld, hay seis etapas de apego o niveles de desarrollo que una relación debe pasar antes de que los hermanos hayan llegado a un vínculo seguro. Estas etapas comienzan de forma simple y se construyen consecutivamente hasta profundizar el nivel de vinculación a lo largo del tiempo. Así como los padres y los niños pasan por estas etapas de apego, también lo hacen los hermanos. Ayudar a los niños a desarrollar una seguridad entre ellos va más allá de los argumentos de mediación y la prevención de la rivalidad entre hermanos. Se trata de fomentar la seguridad entre tus hijos y fortalecer su relación. Significa ayudar a los hermanos a encontrar un vínculo especial entre ellos.

Aquí les entregamos las seis etapas de Gordon Neufeld

1. INVOLUCRARSE

El nivel más básico de apego entre hermanos es simplemente involucrarse positivamente. Su relación comienza tan pronto como se conocen, y continúa cada vez que hablan, ríen, juegan, sonríen, se abrazan e incluso pelean. Estas conductas involucran los sentidos y conectan a los hermanos en un nivel básico. Cuando los niños se llevan bien y juegan felices, es importante dejarlos continuar el mayor tiempo posible. Esto significa que los papás no debemos interrumpir, comentar o participar, sino simplemente dejar que pasen un rato agradable juntos mientras dure. Cuando puedas, haz sacrificios por el bien de la camaradería entre hermanos para maximizar esas oportunidades de interacción positiva. Es absolutamente esencial para su relación a largo plazo. Sin embargo, como sabe cualquier padre de varios hijos, las interacciones entre hermanos no siempre son positivas. Los conflictos siguen siendo intanscias que pueden ayudar a acercar a los niños, y no siempre es necesario que los padres intervengamos. Cuando los niños resuelven sus propios desacuerdos, su relación se fortalece ya que deben aprender a comunicarse entre ellos. Mientras un conflicto entre niños sea menor, déjenlos tener la oportunidad de resolverlo ellos mismos. No entres de inmediato. Esto les dará a los niños la oportunidad de expresarse unos con otros y establecer su línea base de comunicación. También es importante asegurarse de que el tiempo familiar sea una prioridad. Con la mayor frecuencia posible, reúne a toda la familia para comidas, juegos, salidas, paseos en bicicleta u otras actividades que sean divertidas para todos. El apoyo y el compañerismo de todos juntos ayudará al desarrollo de las relaciones de los niños.

2. IGUALDAD

El siguiente nivel de apego, más allá de simplemente interactuar juntos, es saber que los hermanos son prácticamente iguales entre sí. Es decir, ayúdales a darse cuenta de la cantidad de cosas en común que tienen, y eso los llevará a una conexión un paso más allá. Puede que a veces les cueste un poco ver puntos en común, pero no importa qué tan opuestos puedan parecer tus hijos: es muy probable que existan varias similitudes que comparten, y es importante que se den cuenta de lo que son. Ayúdalos a encontrar las cosas que tienen en común y que tus hijos se vinculen con ellas. Háganles preguntas o pídanles que le enseñen sobre las cosas que les gusta hacer juntos. Involucra a tus niños en sus intereses compartidos con la mayor frecuencia posible.

apego-hermanos-2-2573. PERTENENCIA

A partir de las interacciones regulares y positivas y la realización de sus intereses similares, los niños comienzan a desarrollar un sentido de lealtad entre ellos y un sentimiento de pertenencia. Con sus hermanos, los niños sienten que son un equipo que trabaja juntos. Esta etapa de apego ocurre naturalmente después de años de vivir juntos, resolver desacuerdos, apoyarse unos a otros, comunicarse regularmente, disfrutar de la compañía de los demás y trabajar cooperativamente, por lo que es importante priorizar esas primeras etapas de apego. Además de facilitar las interacciones positivas y centrarse en los elementos comunes de los niños, también puedes proporcionar muchas oportunidades para que tus hijos trabajen en equipo. El juego entre hermanos es una excelente manera desarrollar su sentido de compañerismo y de ayudarlos a sentir que “están juntos en esto”.

4. QUERERSE

Aunque no sucede de inmediato, con el desarrollo de una relación a lo largo del tiempo surge el amor entre hermanos. El vínculo entre ellos se profundiza cuando ya no necesitan pautas para comportarse de manera amorosa, sino cuando los gestos de afecto provienen del corazón. Estas pueden ser expresiones de disculpas genuinas, un abrazo durante un momento feliz o una profunda preocupación por las emociones del otro. Después de años de crecer juntos en una relación conectada, los gestos de hermanos entre sí comienzan a mostrar amor espontáneo, y pasarán a la última etapa del apego.

5. SER SIGNIFICATIVO

En este nivel de apego, un niño se siente significativo para su hermano. Hay un sentido entre los dos que no solo son un equipo, sino que también se importan el uno al otro. Son importantes en la familia, para sus padres y para sus hermanos. Esto se alcanza cuando un niño defiende a un hermano en el colegio o cuando muestra un gesto de bondad hacia el otro. Ocurre cuando los hermanos se apoyan mutuamente en sus actividades, o cuando uno de los dos se asegura de que se incluya a su hermano en algún juego o paseo. Este tipo de gestos comunican “tú me importas”.

6. CONOCERSE

En este punto de la relación, un niño siente confianza, amor, complicidad y sentido de pertenencia. Se sienten lo suficientemente cerca para contarles todo acerca de ellos mismos mientras comparten sus secretos, miedos, emociones, esperanzas y sueños. En esta etapa del vínculo, los hermanos pueden comunicarse intensamente y encontrar apoyo en su amor. Ellos realmente se escuchan el uno al otro. El apego genuino de hermanos es más que solo llevarse bien, se trata de que se conozcan entre sí. Lleva tiempo, tal vez hasta la edad adulta, desarrollar niveles más profundos de apego entre hermanos y hermanas. Lo más importante que hay que hacer es facilitar esta relación cuando los niños son pequeños. Fomentarlas desde las etapas iniciales, las cuales crearán una base para el apego temprano, y los niveles más profundos se desarrollarán naturalmente con el tiempo.

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