Escrito por Priscilla Heiss P. / Nº 260 /  20 agosto 2018
Un juego con sentido

Recuerdos, vivencias y experiencias que han marcado la vida son los elementos esenciales en este juego de cartas que permite descubrir la riqueza personal de cada uno de sus jugadores.

La historia de cada persona, esa que uno atesora de manera especial, la posibilidad de imaginar el futuro, de recordar vivencias del pasado o datos de nuestra historia son protagonistas en este juego de mesa. También es capaz de unir generaciones a través de recuerdos que vuelven a la vida y que a su vez generan vínculos fuertes cuando se empiezan a develar aspectos desconocidos de cada jugador.

La idea se gestó hace diez años a propósito de un proyecto de investigación que realizó la psicóloga Beatriz Zegers junto al también psicólogo Cristián Rojas-Barahona en la Universidad de los Andes. Fue en ese momento cuando diseñaron tres maquetas de un juego que estaría dedicado a los adultos mayores, pero que nunca llegó a puerto. Pero hace dos años, que junto a su hijo y también socio, Rodolfo Amenábar, además del mejor amigo de este último, Florencio Prats, es que volvió a pensar en darle vida a este sueño.

Fue así como haciendo algunas modificaciones a las maquetas originales, fusionando preguntas y agregando contenido es que llegaron a la conclusión de que Uneeras podría estar también dirigido a otras generaciones. Su objetivo es que mediante ciertas cartas los jugadores puedan recordar episodios, vivencias, sensaciones y traerlas al presente de una manera especial. Un juego donde todos ganan gracias a la relación que se establece entre quienes participan.

une-eras-260-2¿Cómo jugar?

El juego está conformado por una caja que contiene 350 cartas, divididas en cuatro categorías: “patria”, “eras”, “actividades” y “trofeos”, las cuales se reparten en partes iguales para un mínimo de tres y un máximo de ocho jugadores.
En primer lugar, las cartas pertenecientes al grupo “patria” piden recordar datos importantes como la profesión de un Presidente de la República, el nombre de algún buque naval famoso, o la Iglesia donde se encuentra el Cristo de Mayo. Las cartas “eras”, en cambio plantean el desafío de recordar algún olor especial de la infancia, el juego favorito de cada participante o el nombre de la peluquería donde se cortaban el pelo. Las “actividades” desafían, por ejemplo, a cantar en público, a contar un chiste o imitar a alguien que habla con acento español.

Por último, las cartas “trofeos” se entregan como un premio a los jugadores que den las respuestas más originales, graciosas o interesantes. El ganador es quien termina con la mayor cantidad de cartas.
A medida que avanza el tiempo de juego se va dando una dinámica especial, en que los datos históricos, se entremezclan con las vivencias de otros, los recuerdos o las emociones frente a las situaciones vividas. Beatriz, cuenta que ha sido un juego hecho con mucha dedicación con el objetivo que de las personas recuperen experiencias significativas de vida y las compartan.

“Tiene una utilidad dependiendo de la edad de las personas que juegan y ha sido diseñado para que sus participantes se entretengan, pero además estimula los recuerdos, permite conocer a los otros de manera más profunda, fomenta las relaciones sociales y familiares, ayuda a aprender hechos de nuestra historia de manera entretenida”, agrega.

En ese sentido este juego es ideal para jugar en familia, con la idea de reconocer los ejemplos positivos, el esfuerzo, la importancia de los afectos, de armar lazos, de reconocer que todos somos valiosos y que hemos vivido situaciones difíciles y también muy buenas.

Por su parte Florencio Prats explica que el juego además vincula emocionalmente las amistades, con algo tan simple como es jugar con reglas básicas y naturales de la vida.
Otros beneficios de Uneeras

Respecto a otros aspectos positivos que este juego puede tener en los niños y adolescentes, es importante decir que fue creado para pasarlo bien y alegrarse con la mutua compañía. “Se trata de una experiencia que crea un clima propicio para fortalecer la cohesión familiar cuando se juega en familia. Proporciona instancias de identificación con otros jugadores quienes cuentan anécdotas, vivencias, recuerdos y desde ese espacio se crean oportunidades para ampliar los temas de conversación en el juego o una vez que haya finalizado, y así conocer más profunda y personalmente a abuelos, padres, tíos, primos, hermanos. Es decir, se descubre algo acerca de su mundo íntimo y personal”, afirma su creadora.

Respecto a lo anterior Beatriz explica que se trata de un aspecto fundamental porque los juegos tecnológicos, a los que los niños y jóvenes dedican mucho tiempo hoy, no ofrecen esta posibilidad ya que los otros jugadores continúan siendo “extraños”. En ese sentido Uneeras permite conocer sentimientos, deseos, formas de resolver conflictos y por sobre todo, las historias únicas que ha vivido cada jugador. “Las historias personales son de gran importancia en la época en que se está empezando a descubrir quién es uno y quién quiere llegar a ser. Además, saber de las experiencias e historias de otros puede proporcionar alivio, sorpresa, curiosidad, despertar intereses, lo que siempre es deseable porque enriquece y amplía las capacidades de una personalidad en formación”, agrega Beatriz Zegers. Los adolescentes buscan referentes y modelos de identificación para definir su identidad, lo que se potencia cuando se conocen facetas personales y únicas de otros que despiertan la admiración y esto es algo que puede ocurrir en Uneeras.

En lo que se refiere a la admiración que se genera con el juego esto tendrá relación con la originalidad de las respuestas, la forma particular en que cada uno transmite sus recuerdos y vivencias. “Unos pueden hacerlo de forma más seria o racional y otros más emocional o comprometida; lo que repercutirá de distinta manera dependiendo de la personalidad de los pre-adolescentes jugadores”, concluye

Dónde encontrarlo
Este juego de mesa está disponible en la Librería Antártica. Su valor es de: $26.990. También lo pueden buscar en su página web www.uneeras.cl

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