Escrito por Equipo Hacer Famila / Nº 261 /  09 septiembre 2018
Comienza la temporada de alergias

¿Sabes cómo diferenciar entre un resfriado y una alergia? No es fácil, porque los síntomas son muy similares en la superficie, pero por lo general los resfriados se van mejorando, mientras que las alergias se quedan. Aquí les entregamos una lista de síntomas que te ayudarán a distinguirlos:

 

 

 

 

1. TIENE LOS OJOS IRRITADOS, ROJOS O LLOROSOS?: Si al salir a la plaza o a pasear por la tarde a tus hijos se le irritan los ojos lo más probable es que sea alérgico al polen o al polvo en suspensión.

2. SU MUCOSIDAD ES TRANSPARENTE Y POCO ESPESA?: Las secreciones nasales de un resfriado generalmente son turbias, vienen acompañadas de fiebre y deberían desaparecer en una semana más o menos. Pero la descarga nasal persistente, delgada y acuosa puede indicar una alergia.

3. ESTORNUDA CONSTANTEMENTE?: La rinitis es una enfermedad en la que se inflaman las capas internas de la nariz, causada por alergia a sustancias exteriores. Puede producir estornudos seguidos, abundante mucosidad, picazón al interior de la nariz y congestión.

4. RESPIRA POR LA BOCA?: La congestión nasal provocada por una alergia o un resfriado puede ocasionar que tu guagua comience a respirar por la boca. Una buena idea es usar soluciones nasales salinas para aliviar la congestión y confirmar si es una alergia o algún síntoma de resfrío.

5. SU TOS ES SECA O NO PRODUCTIVA?: La tos y la respiración ruidosa son comunes en bebés y niños. Las guaguas tienen vías respiratorias pequeñas y sensibles y cuando estas se hinchan como resultado de un virus respiratorio, tienden a toser o respirar con dificultad. En respuesta a los alérgenos y virus, los músculos de las vías respiratorias.

¿QUÉ PUEDO HACER SI MI HIJO ES ALÉRGICO?

En primer lugar, trata de identificar qué cosas le pueden causar alergia y sigue estos consejos:

1. Tratar de mantener las ventanas cerradas durante la temporada de polen. Ventila las piezas durante la mañana cuando la temperatura es más baja y el polen no está en suspensión.
2. Mantén la casa limpia y seca para reducir la humedad y los ácaros. Sacude el polvo y pasa la aspiradora todos los días o día por medio, pero asegúrate de que tus niños no estén en la pieza cuando lo hagas.
3. Evita las mascotas dentro de la casa o arriba de la cama de tus niños.
4. Evita que las personas que fumen lo hagan fuera de la casa o el auto, y nunca cerca de tus hijos.
5. Si tus niños tienen alergia intensa a los ácaros del polvo, lo más probable es que debas pensar en cambiar las alfombras que van de pared a pared y reemplazarlas por piso flotante, baldosas o porcelanato.

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