Escrito por Equipo Hacer Famila / Nº 262 /  01 octubre 2018
Por qué deberíamos dejar que nuestros hijos fracasen con más frecuencia

“Si los padres quieren darle un regalo a sus hijos, lo mejor que pueden hacer es enseñarles a amar los desafíos, a interesarse por los errores, a disfrutar el esfuerzo y seguir aprendiendo. De esa manera, sus hijos tendrán una forma permanente de construir y reparar su propia confianza”. Carol Dweck, autora de Mindset: The New Psychology of Success

“Estamos criando una nueva generación que no sabe cómo fallar”, afirma
Jessica Bennett, periodista estadounidense que escribe para el New York Times, quien además señala que la incapacidad para enfrentar las adversidades de la vida se correlaciona con un aumento de la depresión y la ansiedad entre los jóvenes de hoy.
Esto ocurre, principalmente, porque como papás no dejamos que nuestros niños se equivoquen y lo pasen mal. Pero proteger demasiado a los niños solo reforzará el fracaso como una experiencia desconocida, que en el futuro los transformará en adultos completamente ignorantes acerca de cómo lidiar con los problemas y comprender que el fracaso puede ser una posibilidad.

¿La solución?

Deja que tus hijos fallen más a menudo. Aquí hay cuatro ideas:

1. La frustración es un estado transitorio: Enséñale a tus niños a entender que la mayoría de los problemas, a pesar de que causan molestias e incomodidades, tienen solución. La clave está en la actitud. Cómo los enfrentan o toleran les permitirá regular mejor sus emociones y tener un manejo más adecuado de los conflictos.

2. Comparte tus propios fracasos con tus hijos: Cuéntales cómo has fallado en tu propia vida. Comparte con ellos tus problemas y luchas del día a día y, aún mejor, pregúntales cómo creen ellos que se pueden solucionar o hacer mejor.

3. Deja espacios para el fracaso: Aliéntalos a enfrentar problemas complejos, probar cosas nuevas y empujar sus límites. Dejar que los niños fracasen puede ayudarlos a desarrollar la capacidad de recuperación y resiliencia que necesitarán cuando sean adultos.

4. Convierte el fracaso en un momento de aprendizaje: Cuando tus hijos fallen, acércate a su fracaso, no con pena o angustia, sino con curiosidad. Muéstrales lo interesante que puede llegar a ser cómo a veces las cosas funcionan y otras no. Invítalos a descubrir qué pasó y cómo lo podrían hacer mejor en la siguiente ocasión.

libros-fracaso-262Libros recomendados

1. Vaya rabieta : Este libro de la autora Mireille d´Allancé es una buena herramienta para enseñar a controlar el enojo y la frustración. A través de la narración,
los niños descubren qué pasa cuando su enfado es tan grande que llega a ser destructivo.

2. Las jirafas no pueden bailar: La protagonista de este cuento es Chufa, una jirafa que quiere participar del Baile de la Selva, pero no sabe bailar y los demás animales se ríen de ella cuando lo intenta. Un libro ideal para enseñar a valorar las diferencias entre las personas y ver el esfuerzo que hay detrás de cada uno para tratar
de conseguir los objetivo que se proponen.

3. El monstruo de colores: Este cuento es ideal para comenzar con la educación emocional de nuestros niños y trabajar este aspecto desde bien chicos. Narra la historia de un pequeño monstruo que no sabe cómo identificar las distintas emociones. A través de colores, la autora grafica la alegría, la tristeza, la rabia y la calma.

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