Escrito por Equipo Hacer Famila / Nº 263 /  01 noviembre 2018
Diarrea en niños: causas y tratamientos comunes

La diarrea es la forma en la que el cuerpo se deshace de los gérmenes. La mayoría de los episodios habituales dura desde unos pocos días hasta una semana. A menudo viene acompañada con fiebre, náuseas, vómitos, calambres y deshidratación.

Algunas de las razones más comunes por las que los niños tienen diarrea son las infecciones por virus como el rotavirus, bacterias como la salmonella y, raramente, por parásitos. Junto con las deposiciones sueltas o acuosas, los síntomas de una infección de gastroenteritis viral a menudo incluyen vómitos, dolor de estómago, dolor de cabeza y fiebre y pueden durar de cinco a 14 días; por lo tanto, es de vital importancia prevenir la pérdida de líquidos.

De acuerdo a lo señalado en el blog de las Clínica Las Condes por el gastroenterólogo Germán Errázuriz, el régimen blando de sopas, galletas de agua y arroz no sirve para recuperar la hidratación. “Eliminar la leche (o echarle agua) y la fibra (frutas y verduras) hace que la diarrea tarde más tiempo en desaparecer. La alimentación debe tratar de mantenerse lo más normal posible. En menor cantidad, pero los mismos alimentos”, señala.

El peligro de la deshidratación

La diarrea generalmente desaparece en unos pocos días, pero puede llevar algunas complicaciones. Una de las más preocupantes en los niños pequeños es la deshidratación. Si bien la diarrea leve por lo general no causa una pérdida significativa de líquidos, los episodios más graves sí pueden provocarla.

Principales signos de deshidratación:
Mareos.
Boca seca y pegajosa.
Orina de color amarillo oscuro, muy escasa o nada de orina.
Pocas o ninguna lágrima al llorar.
Piel fresca y seca.
Falta de energía.

Llama a tu pediatra inmediatamente si tu hijo:
Está demasiado débil para levantarse.
Parece deshidratado.
Ha tenido diarrea por más de tres días.
Tiene menos de un mes de edad lleva tres o más episodios de diarrea.
No puede contener líquidos o ha vomitado más de dos veces.
Tiene fiebre de más de 40.5°C o, si es menor de seis meses, ha presentado fiebre de más de 38°C (determinada por un termómetro rectal).
Tiene más de cuatro deposiciones de diarrea en ocho horas y no bebe lo suficiente.
Se queja de dolor de estómago por más de dos horas.
No ha orinado en seis horas si es un bebé o en 12 horas si es un niño.

¿Sabías qué?

El agua sola no tiene el suficiente sodio, potasio y otros nutrientes para rehidratar de manera segura a los niños muy pequeños. En caso de ser necesario habla con tu pediatra acerca de la cantidad de líquidos que necesita tu hijo, cómo asegurarte de que los reciba, cuándo administrarlos y cómo controlar la deshidratación.

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