Escrito por Jorge Velasco / Nº 263 /  28 noviembre 2018
Michael Fullan: Cómo lograr el aprendizaje profundo

El experto en educación Michael Fullan visitó Chile para conocer la realidad local y mostrar que el cambio impulsado por las Nuevas Pedagogías para el Aprendizaje Profundo es posible. Más de 1.200 establecimientos educacionales en el mundo así lo demuestran. “Cuando los alumnos realizan algo que tiene mayor significado para ellos, empiezan a pensar que su labor ayuda a mejorar las cosas y, por lo tanto, desean aprender más e involucrarse”, afirma.

El canadiense Michael Fullan es uno de los principales expertos mundiales en impulsar cambios institucionales en escuelas y colegios. Ha colaborado en las reformas educacionales en países como Canadá, Estados Unidos, Reino Unido, Holanda, Malasia y Tailandia, entre otros. Visitó Chile a comienzos de octubre, invitado por Seminarium Certificación, para hablar de liderazgo y sobre las Nuevas Pedagogías para el Aprendizaje Profundo, de las cuales es impulsor.
“Trabajamos junto con los educadores para cambiar el papel de los maestros hacia el de activadores del aprendizaje que diseñan experiencias que se basan en las fortalezas y necesidades de cada alumno, crean nuevos conocimientos utilizando la resolución de problemas de la vida real y ayudan a todos los estudiantes a identificar sus talentos, propósitos y pasión”, comenta.

¿Cuáles son para usted los desafíos que tiene la educación hoy?
– El mayor reto es que el futuro es más complejo que antes. Por eso, el trabajo -aunque se tenga una mejor educación-, la tecnología, el cambio climático, la brecha entre ricos y pobres, todos esos desafíos requieren que los estudiantes tengan una educación fuerte, pero que también se enfoque en competencias globales como ser mejores ciudadanos, colaboración, comunicación y creatividad. Ese es el desafío para los colegios, sin importar qué tan bueno sea el sistema educativo de un país.

¿Cómo se pueden enseñar las competencias necesarias para ser mejores ciudadanos?
– Estamos enseñando y hemos desarrollado una definición, por ejemplo, de lo que un buen ciudadano debiera ser o lo que es la creatividad, y después tenemos a profesores enseñando cómo hacer efectivas esas competencias y las medimos. Es lo mismo que enseñar algunas materias como lenguaje o literatura, pero en el caso de las competencias hay más alumnos que deben aprenderlas.

Pedagogía de la Colaboración

Los impulsores de las Nuevas Pedagogías para el Aprendizaje Profundo han estado trabajando en esta metodología durante los últimos cuatro años en siete países y 1.200 colegios de Australia, Canadá, Holanda, Nueva Zelandia, Estados Unidos, Uruguay y Finlandia. Este aprendizaje profundo, resume Fullan, se refiere al trabajo en competencias basadas en seis “C”: carácter, ciudadanía (citizenship), colaboración, comunicación, creatividad y pensamiento crítico (critical thinking).

¿Cómo funciona el aprendizaje profundo?
– Las pedagogías tratan sobre qué tipos de aprendizajes son mejores para los estudiantes. Ellos están aprendiendo más en base a proyectos en los que participan sus comunidades y desarrollan soluciones a sus propios problemas o se informan sobre temas que ocurren en el mundo como la contaminación, pero desde una perspectiva aplicada a su realidad.

¿Cuál es la diferencia con el formato tradicional, en aspectos prácticos, de lo que ocurre en las escuelas que aplican esta metodología?
– Hay dos diferencias. Una radica en los problemas en los cuales trabajan los alumnos, que son aplicados. Por ejemplo, un grupo de estudiantes en Uruguay construye robots y los usa en jardines de vegetales. Las aves se estaban comiendo las verduras, entonces diseñaron pequeños robots que vibran y ahuyentan a los pájaros. De esta manera, aprendieron creatividad, trabajo en equipo, matemáticas y cómo diseñar estos aparatos. Y la solución también fue buena para la comunidad.
La segunda diferencia es que la pedagogía es distinta de dos maneras. Por un lado, los estudiantes trabajan más en equipo, por lo cual hay mayor interacción. Y, además, los profesores también trabajan en grupos, por lo que aprenden más entre ellos. En vez de ser educadores individuales, se ayudan. Y el rol del director de la escuela también varía, porque colabora para que los profesores trabajen en conjunto.

¿Cuáles son las diferencias entre el rol del educador entre este programa y los tradicionales?
– En los programas tradicionales, el profesor habla mucho y está encargado de todo. Ahora, en cambio, debe ayudar a los estudiantes a trabajar en equipos y hay, por lo tanto, una asociación entre educadores y educandos, con alumnos aprendiendo unos de otros y un mayor involucramiento de la comunidad y de los apoderados.

¿Los profesores necesitan competencias especiales?
– Sí, necesitamos maestros que sean mejores en su trabajo. Nuestros profesores aprenden entre ellos y de entrenadores que tenemos disponibles. Deben aprender nuevas cosas y el director también debe hacerlo. Sabemos que, cuando hacen este trabajo en conjunto, obtienen mejores resultados.

¿Qué más se necesita para implementar este sistema?
– Precisamos líderes en las escuelas, directivos, que ayuden a los profesores a trabajar juntos. Además, necesitamos ciertas políticas gubernamentales que permitan atraer maestros a esta profesión y que ayuden a los colegios que están implementando el aprendizaje profundo.

¿Qué características debe tener un buen líder en un colegio?
– Los llamados lead-learners, lo que significa que tienen que crear un ecosistema en el colegio en el cual los pedagogos tengan la oportunidad y el objetivo de realizar sus tareas en conjunto. Eso es diferente al pasado, cuando los directivos se limitaban a labores administrativas.

¿Qué necesitan los colegios para implementar las nuevas pedagogías para el aprendizaje profundo?
– En Australia, por ejemplo, tenemos 80 establecimientos que trabajan con nosotros en un Estado. Se agrupan en clusters de 15 a 20 colegios y se enfocan en el trabajo conjunto y logran una enseñanza más efectiva. Los colegios aprenden unos de otros. Por lo tanto, los alumnos están más involucrados en su aprendizaje y en cómo mejorar las cosas.

¿Cuáles son las conclusiones que ha podido obtener después de estos cuatro años de trabajo? Las conclusiones son que los estudiantes se comprometen más con su aprendizaje, debido a que trabajan en problemas reales y encuentran objetivos con sentido y motivación. Al aprender a trabajar en equipo, cuando se gradúan están capacitados para desempeñarse en empresas donde esto es muy importante. También tenemos otro concepto, llamado ayudar a la humanidad, a través del cual, cuando los alumnos realizan algo que tiene mayor significado para ellos, empiezan a pensar que su labor ayuda a mejorar las cosas y, por lo tanto, desean aprender más e involucrarse.

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