Escrito por Equipo Hacer Familia / Nº 264 /  01 diciembre 2018
¿Qué es el apego ambivalente?

Los investigadores de apego han identificado que la sintonía entre los papás o cuidadores primarios y sus guaguas es lo más significativo en la formación de una relación sana. La sintonía se refiere a la capacidad de generar un ambiente armónico, de ser consciente que se está al cuidado de otro ser y responder a sus necesidades. Un adulto que está disponible y que responde a las necesidades de un niño desde la infancia, establece un apego seguro. Esta sintonía crea una base sólida desde la cual ese niño puede explorar el mundo. En cambio, la falta de armonía da como resultado que se desarrolle un vínculo inseguro en la relación con los hijos.

De acuerdo a Mary Ainsworth, psicóloga estadounidense que investigó los efectos de la presencia-ausencia de las madres sobre la conducta exploratoria de los niños, describe en su libro Patterns of Attachment de 1978 que los niños con apego ambivalente exhiben un comportamiento dependiente de sus padres, pero al mismo tiempo rechazan la figura del apego cuando se involucra en la interacción. “Esto se debe a que no desarrollan ningún sentimiento de seguridad a partir de la figura del apego, por lo que exhiben dificultades para alejarse de ella y explorar nuevos entornos”, señala.

¿SABÍAS QUE?
“Los niños con apego ambivalente necesitan ayuda para enfocar su atención en actividades que no les recuerdan los factores negativos de su relación, sino en aquellas que les dan una sensación de placer y dominio. La seguridad, la previsibilidad y la ‘diversión’ son esenciales”.

Sarah Benamer, psicoterapeuta y autora del libro Trauma y apego (2008).

Dos señales de que tu hijo tiene un apego ambivalente  (¡y cómo solucionarlo!)

1) Independencia (o seudo-independencia)
SEÑAL: No existe nada mejor que te digan que tu hijo es maduro e independiente, pero ¿existe tal cosa como demasiada independencia? No. No importa qué tan maduro sea un niño, este igual necesita toda la ayuda que le podamos dar. Aunque te sientas orgullosa de tu hijo por hacer las cosas por su cuenta, pregúntate si lo está haciendo porque realmente puede o porque siente que no puede pedirte ayuda.
SOLUCIÓN: Felicita a tu hijo si hace algo exitosamente por su cuenta, pero asegúrate de que, incluso cuando intenta ser independiente, estés allí para apoyarlo de cualquier manera que puedas.

2) Necesidades emocionales
• SEÑAL: Otro revelador ejemplo de un estilo de apego ambivalente o evitativo es cuando tu hijo actúa como si no tuviera necesidades emocionales. ¿Alguna vez lo dejaste en el jardín infantil y no se despidió con lágrimas como todos los demás? Si está más enfocado en los nuevos juguetes que hay en el jardín y no en el hecho de que los estás dejando todo el día, es posible que debas comenzar a pensar en formas de cambiar cómo te comunicas con él.
SOLUCIÓN: Conversa con él. Cuéntale que lo va a echar de menos y que también está bien si tiene un poco de pena. Una buena comunicación ayudará a tu hijo a comprender que a veces está bien sentirse un poco triste.

Reportajes Relacionados

About Author

Carolina

(0) Comentarios de lectores

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *